Ayer aguanté 20 minutos de partido.
No pude seguir viéndolo por más tiempo.
Me fui del bar cuando ganábamos 1-0 y estábamos en la final; el Sporting achuchaba y tuvo sus ocasiones y sentía que mi “patata” se me salía de su sitio,quedaba una hora que adivinaba de sufrimiento.
Me conecté los auriculares y me puse a escuchar música mientras paseaba sin rumbo hasta que calculé que el partido había terminado.
Entonces conecté la radio y escuché el himno del Athletic entre gritos y alborozos.
Habíamos ganado,estaba seguro. No sabía el resultado pero sabía que estábamos en Bucarest.
No puedo explicarlo y seguramente no tendrá explicación pero en esos momentos,me olvidé de todos los problemas y durante unos minutos fui el hombre más feliz del mundo.
Mi equipo,mi Athletic,estaba de nuevo en lo más alto…..y yo estaré con él…primero en Bucarest y luego en Madrid.
Y pase lo que pase,esperaré pacientemente a volver unos momentos tan sublimes como los que pasé ayer.
Como sucedió en otras ocasiones y como estoy seguro que volverán a suceder en el futuro,siempre estaré ahí…..sufriendo en ocasiones y llorando de alegría como sucedió ayer.
Eskerrik asko,Athletic!!!!!!!!!!!!!