JUANMA VELASCO
De los 26 incendios forestales que se registraron
el año pasado en Gipuzkoa, la mano del
hombre estuvo, de forma premeditada, detrás
de nueve de ellos. «Siempre hay incendios
intencionados. Es algo que se repite y en la
mayoría de casos desconocemos porqué
motivos. Hay veces que son riñas entre
vecinos, propietarios, intereses de ganaderos...»,
asegura Aldanondo.
Siguiendo con las causas de los incendios,
salvo el provocado por un rayo en Oñati
y otros seis de «origen desconocido»,
la mayoría fueron originados por negligencias
y causas accidentales. En este último
apartado es en el que se enmarcan los fuegos
provocados tras una quema de rastrojos o matorrales.
Los incendios forestales, además de
arrasar con la naturaleza y el ecosistema de
bosques y matorrales del territorio, suponen
también importantes pérdidas económicas.
En 2006, un año con escasa incidencia
del fuego, la Diputación contabilizó
pérdidas económicas de 68.046
euros. Hace unos años, en 2002, los incendios
forestales dejaron 1.282.212 euros de pérdidas
en Gipuzkoa.
Catastrófico en España
Si en Gipuzkoa el 2006 se recordará por
las pocas hectáreas de monte y masa forestal
quemadas, en el resto de España la situación
no fue ni de lejos la misma. Más bien
la contraria. El año pasado fue el tercero
peor de la última década en hectáreas
quemadas con un total de 148.730 (0,57% del
territorio español), y el que más
grandes incendios forestales registró
del decenio. En total, hubo 54 grandes fuegos
forestales de más de 500 hectáreas,
lo que supone más del doble que la media
del decenio, que se sitúa en 25 grandes
incendios, según datos del Ministerio
de Medio Ambiente.
De las más de 148.700 hectáreas
forestales quemadas el año pasado -en
2005 ardieron 187.515 hectáreas forestales
en España y en 2000 un total de 187.073
hectáreas-, 71.003 hectáreas correspondieron
a matorral y monte abierto, 69.805,9 hectáreas
a superficie arbolada y 7.921,6 a pastos y dehesas,
según los datos de la Dirección
General para la Biodiversidad del 1 de enero
al 30 de noviembre de 2006. La media de la década
asciende a 121.228 hectáreas quemadas
en total para el mismo periodo, 26.000 menos
que las de 2006.
En cuanto a la época del año
con más incendios, en la última
década (1996-2005) el mes que más
superficie quemada registró fue agosto
de 2003, con 92.057 hectáreas quemadas
sólo en ese mes. Por comunidades autónomas,
en el País Vasco el mes más negro
del último decenio fue febrero de 1998,
con 842 hectáreas quemadas; en Cataluña,
julio de 1998 con 18.684 hectáreas quemadas;
en Galicia, agosto de 1998 con 35.924 hectáreas;
y en Andalucía, julio de 2004 con 33.603.
19 de enero de 2007