| «Males inevitables»
Jan Karlsson, miembro del departamento de Cambio Climático y Energía de la Agencia Ambiental Europea, estuvo ayer en Bilbao para asegurar que «es necesario actuar ya».
«La capa de nieve sobre la Tierra cada vez es más delgada, la temperatura aumenta sin parar y para 2100 ésta podría ser de media hasta 4 grados superior. A partir de 2050, veranos como el de 2003 (que dejó miles de muertos en toda Europa por la canícula) serán la norma. Se deben mantener los efectos bajo control y tener en cuenta que algunos males son ya inevitables», afirmó.
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