Estalla la Guerra Civil española
El general Franco aprovecha la
disgregación de la República y realiza un alzamiento
que desata una sangrienta contienda
 |
CERCA DEL FRENTE.
Un grupo de requetés, fotografiados en 1938. |
Para los españoles, la guerra significó
tres años de horror y heroísmo, seguidos de 35
años de dictadura. El conflicto se inició en julio
de 1936 pero las condiciones se habían establecido mucho
antes. En febrero, unas nuevas elecciones otorgaron el poder
al Frente Popular, una coalición de liberales y de izquierdistas
que se disgregaron una vez en el Gobierno.
En julio, tras el asesinato de Calvo Sotelo, los generales
conservadores decidieron actuar. El alzamiento empezó
cuando uno de ellos, Francisco Franco, trasladó sus tropas
desde Marruecos. Los insurgentes de derechas, los nacionales,
pronto controlaron el sur y oeste de España, con la ayuda
de Alemania e Italia. A su vez, los soviéticos ayudaron
a los republicanos. Los demás estados no intervinieron,
pero las filas republicanas se engrosaron con las Brigadas Internacionales,
un cuerpo de voluntarios de 50 nacionalidades.
Toda España pronto se vio inmersa en una guerra. En
enero de 1938 las fuerzas de Franco tomaron Barcelona, el símbolo
más importante de la resistencia. El resto fue fácil.
En verano fracasó una ofensiva republicana en el Ebro
y, tras esta derrota, el Gobierno soviético cortó
sus suministros a los republicanos. En marzo de 1939, el Ejército
de Franco entró en Madrid y la guerra finalizó
tras tres años de lucha.
Franco no convirtió España en un estado estrictamente
fascista. La Falange, único partido legalizado, no funcionó
como un mecanismo de control total, y la Iglesia conservó
una amplia influencia.
La Segunda República, cinco años
de experimento político
La primera República española fue breve, y la
Segunda también. El punto de arranque de un nuevo experimento
político en la inestable España de comienzos del
siglo XX fue la dimisión de Primo de Rivera, que el 28
de enero de 1930 cesó en su cargo y terminó así
con siete años de dictadura. El general partiría
hacia París donde moriría apenas unas semanas después.
Mientras, el ambiente en España se deterioraba a pasos
agigantados. Un levantamiento militar en Jaca terminó
con el fusilamiento de dos oficiales y los intelectuales se manifestaban
ya sin reparo a favor del sistema republicano. Además,
se produjeron diversos intentos de convocar una huelga general,
en un ambiente socioeconómico también difícil,
con una peseta muy debilitada.
Los sucesivos gobiernos de Berenguer y Juan Bautista Aznar
fueron incapaces de controlar la situación y las elecciones
se hicieron inevitables, comenzando por las municipales. En las
grandes ciudades triunfó la coalición de republicanos
y socialistas. Un comité revolucionario presidido por
Niceto Alcalá-Zamora dio un ultimátum a Alfonso
XIII, quien decidió suspender el ejercicio de su poder,
dar paso a la República y abandonar España. El
14 de abril de 1931, el comité revolucionario se constituyó
en Gobierno y se declaró la República, en un ambiente
de gran entusiasmo popular.
Un entusiasmo que no duraría mucho: los gobiernos múltiples
y de vida breve que se sucedieron hasta el triunfo del Frente
Popular certificaron la extraordinaria inestabilidad política
de un país en el que la amenaza de un golpe de estado
crecía a medida que pasaba el tiempo. El experimento duró
sólo cinco años.

Los Datos
Muertos en combate: 90.000 nacionales y 110.000 republicanos.
Inválidos permanentes: 1 millón.
Civiles: Decenas de miles fallecieron de hambre y en
los bombardeos.
Exiliados: 500.000. La mitad no volvieron.

El Análisis
Manuel Montero
La intensidad histórica caracterizó
a los años treinta. Se sucedieron vertiginosamente las
incertidumbres del final de la Dictadura de Primo de Rivera;
los entusiasmos populares de la proclamación de la República
el 14 de abril de 1931; las esperanzas reformistas; la lucha
por el Estatuto vasco; las tensiones que acompañaron a
la revolución de octubre de 1934; y las euforias republicanas
y temores de la derecha tras las elecciones de febrero del 36,
las que ganó el Frente Popular. El 18 de julio de 1936
estalló la Guerra Civil, tras la sublevación militar,
y terminó la primera época de 'El Pueblo Vasco'.
Llegaban los sombríos años bélicos, y con
ellos un nuevo periodo histórico. Primero fueron los meses,
casi un año, en que Vizcaya permaneció en manos
republicanas, se promulgó el Estatuto de Autonomía
y se formó el primer Gobierno vasco, de concentración,
presidido por José Antonio Aguirre.
El 19 de junio de 1937 las tropas franquistas
entraron en Bilbao, pero, durante casi dos años más,
la vida cotidiana, llena de estrecheces, estuvo marcada por los
avatares de la Guerra Civil. Y, tras ésta, en septiembre
de 1939 comenzó la Segunda Guerra Mundial, sellando así
las consecuencias de la irrupción del fascismo, cuya carga
de intolerancia y brutalidad trastocó en esta década
la historia europea. Los apuros económicos, el mercado
negro, la desestructuración del aparato productivo continuarían
durante años marcando el desenvolvimiento de Bilbao y
de la sociedad vasca, al tiempo que se imponían planteamientos
totalitarias y excluyentes. Los miles de exiliados y la imposición
de una única concepción de España simbolizaban
el triunfo de la intolerancia política y cultural.
Así, la década 1930-1940,
en la que se aceleró el tiempo histórico, proporciona
la imagen de las contradicciones. De un lado, en los comienzos,
dominaron las esperanzas de la democracia republicana, que, no
sin vaivenes y tensiones, suscitaron los entusiasmos de quienes
buscaron transformaciones políticas y sociales profundas.
Su corolario final, la llegada de la guerra y de la dictadura
monolítica, impuso un mundo sombrío, en que a las
angustias económicas y las persecuciones políticas,
acompañaron el final de la libertad de expresión
y el control de la prensa por el régimen. Al terminar
el decenio la guerra asolaba Europa, el nazismo parecía
imponerse sobre las democracias y la dictadura franquista condicionaba
en España todas las expresiones públicas. Ya nada
sería igual en la historia de 'El Pueblo Vasco', cuando
en 1940 cumplía 30 años.