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Las fuertes nevadas arrasan el Campo I
Oiarzabal y sus compañeros tuvieron que reconstruir
el campamento, sepultado por la nieve
Se consumó el desastre». La voz de Juan Vallejo
sonaba resignada a través del talkie a las once de la mañana.
Era la hora prevista para contactar con el Campo Base. No hacía
mucho que habían llegado al campo I (6.100 metros), después
de cinco horas de ascensión desde el CB. »Esto era
una pala de nieve cuando hemos llegado. No se veía ni una
tienda». Ni las de la expedición de 'Al Filo' ni
ninguna otra.
Tras excavar en la nieve, la peor de las previsiones quedaba
confirmada. Dos de las tres tiendas instaladas estaban totalmente
destrozadas, mientras que la tercera, aunque retorcida bajo el
peso de la nieve, al menos había aguantado y podía
utilizarse. En todo caso, el trabajo realizado hace nueve días
había quedado reducido a la nada.
«Tenemos trabajo para todo el día», apostillaba
Vallejo. Así que lo que en un principio iba ser una jornada
de recuperación y aclimatación en el C-I de cara
a la ascensión de hoy al campo II, se convirtió
en un día de trabajo duro para rehacer el campamento. Y
como ellos se encontraban las expediciones italiana, la comercial
de Kobler y la española Eva Zarzuelo y los colombianos
que la acompañan. «El campo I está a tope
de gente, todos levantando tiendas como locos y arreglando este
desastre», explicaba gráficamente Juan Vallejo.
Al menos, los alpinistas tienen el consuelo de saber que esto
no se repetirá en el campo II, mucho más protegido
y que se divisa desde el Campo Base, desde el que ayer mismo a
la mañana se podían ver perfectamente las cuatro
tiendas instaladas hace casi dos semanas por los sherpas de Kary
Kobler.
Pero este contratiempo no va a alterar los planes del grupo de
subir hoy al campo II. Unas horas más tarde, era Juanito
Oiarzabal el que explicaba la situación vía talkie.
«Nos hemos dado un buen tute, pero en dos horas hemos montado
las dos nuevas tiendas. Las anteriores están para tirar
a la basura», añadía.
Camino del C-II
El nuevo plan es que hoy suba un porteador con dos nuevas tiendas,
que están en el campo base avanzado, hasta el C-I «mientras
nosotros subimos al campo II a instalarlo y a equipar el tramo
que nos toca de la vía», justo por debajo del campamento.
Por lo demás, el alpinista vitoriano se mostraba realmente
satisfecho del trabajo realizado en el Espolón de Abruzzos
tras el acuerdo entre las expediciones. «La doble cuerda
está ya instalada hasta el campo I y la verdad es que la
seguridad es bastante buena por la vía», explicaba.
En la última comunicación a las siete de la tarde,
cuando el sol se ocultaba ya tras el K2, Juanito hacía
balance del día y se mostraba satisfecho. «Después
del trabajo hemos estado toda la tarde derritiendo nieve para
hidratarnos y ahora estamos preparando una sopa y unos tallarines
para cenar», añadía sin dejar pasar la oportunidad
de poner un apunte culinario a la jornada.
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