| DÍA 5 |
| Desde el campo base |

Fernando J.Pérez
Enviado especial
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La expedición parte hacia el campo
II
Pese al mal tiempo, el objetivo del grupo de Oiarzabal
es dejar equipado el segundo campamento, a 6.800 metros, tras
dormir en el C-I
Dos días de nevadas continuas en el Campo Base no van a
impedir a la expedición de 'Al filo' al K2 partir hoy hacia
el campo II, situado a 6.800 metros de altitud en el Espolón
de los Abruzzos. El plan es dormir esta noche en el C-I (6.100
m.), como parte de la aclimatación, y mañana subir
hasta el II, donde prevén dejar montadas las tiendas antes
de regresar al Campo Base. Todo ello si el tiempo lo permite,
ya que tras casi una semana de inestabilidad, los partes meteorológicos
anuncian para mañana tiempo despejado en el Baltoro.
Lo que sí ha hecho el mal tiempo es trastocar los planes
iniciales previstos, que pasaban por que los tres porteadores
de altura del grupo -Hassan, Ali-Hussein y Mahadi- realizaran
ayer un porteo hasta el C-I. La fuerte nevada con la que amaneció
en el Campo Base -casi un palmo de nieve- les impidió salir,
por lo que hoy todos deberán de subir con mucha más
carga de la prevista en las mochilas.
Por el momento, la inestabilidad meteorológica no está
afectando a los planes iniciales de la expedición. Al contrario,
para trabajar en los campos de altura «resulta casi mejor
este tiempo, primero porque nos permite trabajar sin pasar mucho
calor y, segundo, porque la inestabilidad de estos días
significa buen tiempo dentro de unas semanas, cuando estemos mucho
más arriba en la montaña», explica Juanito
Oiarzabal.
Tampoco el mal tiempo detuvo ayer a la expedición catalana
que intenta la 'Magic Line' al K2, la ruta más difícil
de la segunda montaña más alta del planeta y nunca
repetida desde que fue ascendida por dos polacos y un checo en
1986.
El grupo logró ayer situarse en la base del collado Negrotto
(6.300 m.), por el que se accede a la arista SSO. Ahora 'sólo'
les queda remontar los 400 metros del 'coulour' -una peligrosa
pala de nieve por encima de los 50º de media muy propicia
a las avalanchas- hasta el collado antes de adentrarse en la vía
de ascenso a la cumbre.
Iñurrategi, a la espera
Quienes se lo tomaron con más tranquilidad fueron Alberto
Iñurrategi y su expedición, que prefirieron esperar
a la mejoría del tiempo ante las pésimas condiciones
que ofrece el glaciar de los Gasherbrum para instalar el campo
I en busca del G-III y el G-IV. «Está peligrosísimo.
La zona ha cambiado muchísimo respecto a como lo encontramos
hace tres años y no queremos arriesgarnos», explicaba
ayer Jon Beloki desde el Campo Base de los Gasherbrum.
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