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  AHORRO  (1/2)
 
Productos tradicionales, adaptados a los nuevos tiempos que corren
 
La capacidad de ahorro de los españoles es cada vez más limitada. Las familias han tocado ya el techo del endeudamiento que supera ya el 95% de su renta bruta disponible con lo que queda más bien poco para guardar. La deuda supera ya el 70% del Producto Interior Bruto. Pero, aún hay espacio para el ahorro y productos adaptados a esta necesidad.

 
Aunque los tipos de interés tan bajos hacen que los productos financieros más tradicionales, cuentas, depósitos, etcétera hayan perdido gran parte de su mercado las entidades financieras siguen intentando que sus clientes no guarden el dinero debajo del colchón.
Para ello disponen de productos tanto comercializados en sus oficinas como a través de Internet. Caja Laboral, por ejemplo, ofrece varias libretas con ventajas añadidas para sus clientes. La Libreta Super55 va destinada a personas mayores de 55 años que permite acumular, en base a los saldos, puntos que luego son canjeables por regalos sin necesidad de sorteos. Otra libreta la Ahorro Bienestar está dirigida al público en general y premia con mayores intereses a quienes mantienen sus saldos. Una variante de la libreta Ahorro Bienestar es la Cuenta CLnet que ofrece un mayor interés al gestionarse a través de Internet.
BBK también tiene cuentas remuneradas con especiales atractivos para sus clientes. Varias de ellas van dirigidas al sector joven. Es el caso del Plan Gaztedi que garantiza una retribución del 50% de la media aritmética anual del Euribor a un año. Además, los jóvenes con este producto disponen de un seguro gratuito que les cubre en caso de fallecimiento de sus padres o de sus tutores. Otras cuentas para este sector son Cuenta BBK Joven o Plan BBK Joven que garantizan también rentabilidades en función de la evolución del Euribor.