José tomás pidió 300.000€ por torear en Bilbao
La Junta Administrativa de Vista Alegre, organismo integrado por el Ayuntamiento de Bilbao y la Santa y Real Casa de Misericordia, se ha adelantado a los diestros y ha protagonizado la primera gran faena de las próximas Corridas Generales. Sin abrir las taquillas y pese «a la actual crisis económica», la afición bilbaína ha dado muestras, una temporada más, de su extrordinaria fidelidad. «La respuesta del abono ha sido excelente», explica el gerente de la plaza, Javier Heppe.
Prácticamente -«salvo alguna baja»-, la inmensa «totalidad» de los propietarios ha retirado su abono y se ha hecho con las mejores localidades tras rascarse el bolsillo para asegurarse su presencia en las nueve corridas, rematadas con unos carteles que están plagados de figuras. Han bastado apenas siete días para liquidar las localidades preferidas de los aficionados y de quienes encuentran en los festejos taurinos el acto de mayor relumbrón social de la Aste Nagusia.
A un mes del comienzo de la feria, la Junta se ha garantizado ya la venta de 40.000 entradas, lo que supone algo más del 30% del aforo. Una cifra que garantiza la estabilidad económica en una temporada en que los gestores han encontrado una dificultad añadida por el notable encarecimiento de la contratación de los toreros, cuyos cachés se han disparado, en general, a raíz de las desorbitadas pretensiones de José Tomás por su negativa a torear delante de las cámaras de televisión. «Los honorarios de los diestros han experimentado un aumento brutal por el 'efecto José Tomás'», abundó Heppe. Pero de continuar el excelente ritmo de venta de abonos, que para el público en general se efectuará los días 28, 29 y 30 de julio, los casi 4 millones de euros que recaudó en 2007 el coso de Martín Agüero pueden quedarse cortos en esta ocasión. El coso bilbaíno tampoco descarta rebasar, por primera vez, la mágica barrera de los 110.000 espectadores.
En línea con la tendencia de las últimas temporadas, el papel más caro tiene dueño, ya que 7.000 de las 9.000 localidades más atractivas del aforo -14.800 en total- están ocupadas. «Todas las localidades de sombra se han vendido en el abono», explica Heppe. «Nos ha servido para hacer caja», argumenta orgulloso. En un espectáculo donde tan importante como ver resulta dejar verse, la impresionante respuesta de la afición ha agotado por completo los billetes en los tendidos de sombra 1, 2 y 3 -los más cotizados-. Sólo quedan plazas libres en las filas más altas y también menos demandadas - las que van de la 17 a la 19-, ya que todas las butacas, desde la barrera hasta la fila 10, cuelgan el cartel de 'no hay billetes'.
«Teníamos miedo»
Vista Alegre ha vuelto a encontrar un aliado en el ininterrumpido crecimiento de entradas en propiedad. Sin embargo, Heppe admite que no las tenía todas consigo este año por el clima de incertidumbre económica. «Es verdad que teníamos un poco de miedo», asegura. Los toros siguen siendo «algo caros». Para repetir al menos los resultados de 2007, la Junta ha contenido el precio de las entradas y se ha limitado a aplicar un crecimiento similar al del IPC.
Colocadas las localidades más caras, los responsables trabajan ahora en situar en el mercado el papel más barato: «Todavía hay muchísimas posibilidades de hacerse con entradas de sol, así como las de sombra de galería», recordó Heppe, quien incidió en la necesidad de confeccionar los mejores carteles posibles pero sin descuidar «las obligaciones económicas».
«No nos cansaremos de manifestar que la plaza de toros es del Ayuntamiento de Bilbao y de la Santa y Real Casa de Misericordia, por lo que es nuestra obligación ir a una cuenta de resultados que en el peor de los casos no sea negativa». Durante las últimas temporadas, la Junta Administrativa ha saldado el escollo con buena nota, pese a carecer de las subvenciones que otras comunidades autónomas destinan a los cosos de sus ciudades más representativas para ayudar en la financiación de los carteles.
Además de con los abonos, los gestores confían en redondear los ingresos con la venta de billetes sueltos, que se expenderán a partir del 4 de agosto. «Todos los ingresos que tengamos serán pocos», explicaron, ya que Vista Alegre aún tiene varias cuentas pendientes para satisfacer a los espectadores. «Necesita arreglos». Si durante este año se ha acometido la reforma de los baños -«muy antiguos y deteriorados»- y los bares, además de acondicionar el espacio reservado para los músicos de la Banda Municipal, la Junta trabaja en una obra de envergadura: la construcción de un falso techo que evite goteras en la zona de gradas cuando acompaña el mal tiempo. Esta obra exige una inversión de casi 300.000 euros. «No se trata sólo de meter dinero a la hucha», remató Javier Heppe.