Hace 12 años, los escoceses Travis crearon un sello para sacar su emblemático primer sencillo, ‘All I Want To Do Is Rock’. Lo llamaron Red Telephone Box y es el mismo que, diez millones de discos después, recuperan para lanzar el 25 de septiembre ‘Ode to J Smith’, nuevo álbum «urgente e intenso» que aleja definitivamente la sombra de bandas tipo Coldplay. En vísperas de su presentación en Botica Vieja, habla desde Austria el guitarrista Andy Dunlop.
- ¿Habéis empezado a tocar antes de la salida del disco?
- Sí, y la respuesta está siendo muy buena. Hemos grabado las nuevas canciones como se hacía antes, tocando todos juntos en el estudio, y eso hace que sea muy fácil de trasladar al directo. Es algo que ya comprobamos en febrero, cuando giramos por Inglaterra antes de grabar.
- Como aperitivo, sacasteis en edición limitada un EP de tres temas. ¿Nueva estrategia promocional?
- No, como alguna gente ya había oído el nuevo material, quisimos sacar mil copias de tres canciones para ver cómo funcionaba. Pero no lo hicimos para decir ‘¡eh, hemos vuelto!’. Hay que tener en cuenta que hoy regalar tu música no supone ninguna declaración, no significa nada. Los temas van a estar disponibles de todas formas. Si la gente lo quiere gratis, lo va a tener de todas maneras.
- ¿Cómo sonará ‘Ode to J Smith’?
- Es un disco ambicioso, urgente y muy directo. Es diferente a todo lo que hemos hecho, porque lo grabamos con la necesidad de tener un disco rápido. Acabamos la anterior gira en noviembre y Dougie (Payne, bajo) iba a ser padre en marzo, así que sólo tuvimos tres meses para componer y grabar. Al final fue bueno, porque tuvimos que hacerlo todo nosotros y centrarnos en recuperar lo principal en un grupo: la química que surge de trabajar y tocar juntos.
- ¿Tratáis de dejar atrás definitivamente vuestra fama de banda melancólica y volver a ser el grupo que debutó con ‘All I Want To Do Is Rock’?
- Siempre hemos mezclado la tristeza y la vitalidad, como pasa en la vida, donde no todo es felicidad. Aunque en nuestros discos haya momentos oscuros y melancólicos, somos personas alegres y con sentido del humor.
- ¿Os molesta que os metan en el mismo saco que a Coldplay, Snow Patrol, Elbow, Starsailor o Keane?
- Coldplay son una gran banda y Chris (Martin) tiene una voz fantástica, pero cada grupo tiene su identidad. De todas formas, eso pasaba más antes. Hemos coincidido en haber tenido éxito siendo honestos con nuestra música.
- Seguís poniendo títulos misteriosos a vuestros discos: ‘The Man Who’, ‘The Invisible Band’, ‘The Boy With No Name’… ¿Lo de J Smith tiene algún significado especial?
- Leímos en la prensa que J Smith era el nombre mas habitual en el Reino Unido y nos pareció bien usarlo para algunos temas que hablan sobre sentimientos y problemas de la gente corriente.
- ¿Cómo será vuestro concierto en Bilbao? En vuestro último bolo madrileño versionasteis a AC/DC y Britney Spears...
- Nuestros conciertos son tan directos como el disco, pero me temo que no estamos metiendo muchas versiones últimamente. Entre los temas nuevos y los de otros discos que la gente quiere oír, no nos queda espacio en el set. Y eso que nos encanta adaptar buenas canciones de cualquier estilo. La gente dice que Britney es una mierda, pero ‘Baby One More Time’ es un buen tema y su estribillo tiene un punto oscuro: «La soledad me está matando… házmelo otra vez». ¡Guau!
Junto a un elenco de grupos y artistas británicos en el que figuraban Kaiser Chiefs, Oasis, Razorlight, The Fratellis o Jamie Cullum, Travis celebraron en junio del año pasado el 40 aniversario de ‘Sgt. Pepper’ grabando en los estudios de radio de la BBC sus versiones del mítico álbum de los Beatles. Los escoceses hicieron ‘Lovely Rita’ con el cerebro original a los mandos, el ingeniero Geoff Emerick (en la foto de abajo, durante una de las sesiones).
Según relata Dunlop, la experiencia marcó la gestación de su nuevo álbum. «Poder trabajar con todo ese antiguo y maravilloso equipo analógico fue genial. Y también inspirador: tras grabar tocando juntos con un antiguo cuatro pistas, decidimos hacer un disco lo más directo posible. Hoy los discos son como puzles, se hacen con Pro Tools en cien pistas y se graban por partes, con lo que se pierde gran parte de la magia del pop clásico».