El Ayuntamiento de Bilbao vigilará este año de cerca que las txosnas, terrazas y demás instalaciones festivas respeten tanto los horarios de cierre establecidos como los límites de ruido permitidos, según avanzaron ayer fuentes municipales. El objetivo que se ha marcado el Consistorio es «garantizar la convivencia de usos en la vía pública» durante la celebración de la Aste Nagusia, entre el próximo 16 y 24 de agosto.
La normativa sobre emisiones sonoras fue aprobada por el pleno en mayo de 2004 y establece tres zonas con diferentes niveles de restricción. En la primera área, las txosnas que se ubiquen en el Arenal, Arriaga, Bailén, Plaza Circular y Pío Baroja, no podrán superar los 95 decibelios hasta las cinco de la madrugada y los 85, entre las 05.00 y las 07.00 horas. Para los establecimientos hosteleros con megafonía, la exigencia es mayor: 85 decibelios hasta las cinco y 70 en las dos horas siguientes. Se permitirá abrir hasta las ocho de la mañana, pero no se podrá pinchar música durante los últimos 60 minutos.
En el área 2, que afecta a Berastegi, Pedro Ibarretxe, Ercilla y Hotel Indautxu, las txosnas no podrán sobrepasar los 85 decibelios hasta la una de la madrugada, ni los 80 entre esa hora y las cuatro. La megafonía de los establecimientos de la zona, por su parte, no podrá sobrepasar los 75 decibelios.
Por último, para el resto del municipio, los bares y cafeterías con equipos de música exteriores deberán cesar en su actividad a las 04.00 horas, no pudiendo sobrepasar los 75 decibelios.
Respecto a la ubicación de las txosnas, apenas habrá variaciones con respecto a otros años. En la zona de Abando se ha eliminado una de las tres que se colocaban junto a la boca del metro de la Plaza Circular. En Berastegi se mantiene uno de los establecimientos que había, pero el otro será trasladado a la calle Pedro Ibarretxe. En El Arenal, por su parte, habrá 28 sedes de comparsas, una más que el año pasado.
También cabe destacar que para estas fiestas, el número de licencias para veladores, terrazas y barras interiores es mucho menor que en 2007. Las lluvias torrenciales del año pasado han podido desanimar a muchos hosteleros. De esta forma se han solicitado 23 barras interiores (7 menos que en la pasada edición) y 44 veladores (8 menos).
Por otro lado, las obras de reurbanización de la Avenida de Zumalacárregui obligarán a trasladar desde el parque Etxebarria a Botica Vieja las caravanas y viviendas móviles de los feriantes. En este lugar, el Ayuntamiento quiere habilitar una gran zona de juegos infantiles, una iniciativa que constituye toda una novedad este año. Serán 1.500 metros cuadrados delimitados alrededor de la chimenea del equipamiento de ocio.