Más de 100.000 espectadores se han partido de risa con este portugalujo cuyo nombre quizá no te diga demasiado, aunque le conocerás mejor como uno de los hombres de negro de ‘Caiga quien caiga’. Su humor ha permanecido más o menos oculto tras las gafas negras y el anonimato del guionista en ‘5hombres.com‘. Eduardo Aldán lleva varios años subido a los escenarios practicando el noble arte del monólogo con el propósito de tirar por tierra las certezas y convenciones que sustentan la niñez de todos y cada uno de nosotros.
Porque, si no existe Espinete y se pone en duda la veracidad de los payasos de la tele, ¿qué nos queda? A lo largo de dos horas, Aldán despelleja aquello que tú considerabas inamovible y que, en el fondo, considerabas el fundamento de tu paso a la edad adulta. Humor, nostalgia, música y despliegue audiovisual acompañan el desempeño sobre el escenario del vizcaíno, que dice tener a Gila como uno de sus principales referentes. A su juicio, el cómico del teléfono rojo y las conversaciones cáusticas e inocentes se anticipó a todos en un género que mantiene su vigencia.
No faltes: da igual que Espinete te suene a cuento de niños o a batallita de viejos, porque te vas a reír seguro, aunque sea de ti mismo. Al final, es lo más divertido.