![]() UN AÑO PARA RECORDAR | ||||||
| |
En principio, y por ahora, el resultado me parece completamente positivo. El público se ha familiarizado con el arte moderno y pienso que, desde su inauguración, nuestra ciudad ha sido la gran beneficiada, hasta el punto de entrar en los circuitos turísticos, algo que hubiese parecido de ciencia-ficción hace un año. Respecto a su futuro, tengo mis dudas. ¿Cuántas obras de las retiradas para dejar espacio a la exposición china van a volver? ¿Seguiremos disfrutando de la impresionante sala de los artistas de primera mitad de siglo, con aquella serie increíble de Kandinsky? Espero que sí. Por otra parte, he oído ¡que no sea cierto! que se prepara una exhibición de motos americanas. Estaríamos a un paso de presenciar otra de hamburguesas. Si esa fuera la futura programación, quedándonos solamente con las "obras en propiedad" (que a mí no me gustan), sería terrible. Pero seamos optimistas y esperemos que no nos quede el magnífico envoltorio de Gehry y poco más.
Creo que el Museo Guggenheim ha supuesto para Bilbao ese hijo que se deseaba y por fin llega. Un éxito. No sólo por lo que es el edificio magnífico sino por las exposiciones que puede aportar. Es importante para todo el País Vasco porque atrae muchos visitantes que también visitan Vitoria y San Sebastián. Con el tiempo llegará a tener una colección propia muy interesante.
El Museo ha repercutido de forma positiva, principalmente en los comercios, que ahora cuentan con más clientela. Los restaurantes quizá son los que más se están beneficiando. Otro cambio que se ha notado es que hay personas que ahora están más orgullosas de ser de aquí. No sólo ha afectado a Bilbao, sino también al resto del País Vasco; se visita el museo y se aprovecha para conocer el resto de Euskadi. Las galerías de arte de Bilbao están aprovechando el éxito del Guggenheim para darse a conocer y recibir así sus turistas.
El Guggenheim ha servido para que mucha gente se dé cuenta de que existimos y no se nos conozca sólo por elementos negativos. El éxito del museo está haciendo recuperar la autoestima de los vizcaínos y por extensión de los vascos, que después de años de crisis industrial y violencia, no andaba muy boyante. La proyección exterior de la ciudad con mensajes positivos va a repercutir en otras actividades que es imprescindible impulsar. Convierte a Bilbao en una ciudad cosmopolita. Espero que la cruz no sea un encarecimiento de precios que vete el centro a los bilbaínos.
| |||||
|