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El Guggenheim crece en Urdaibai

El diputado general de Vizcaya anuncia la construcción de un nuevo museo de la marca norteamericana en el corazón de la reserva

J.A. GONZÁLEZ CARRERA

No hay arquitecto, ni siquiera se ha determinado el lugar exacto que ocupará en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Lo que sí existe es el deseo firme y urgente de localizar en este paradisiaco enclave un nuevo museo de la 'marca Guggenheim', cuya gestión correría por cuenta de la Fundación Guggenheim Bilbao. El proyecto, que podría concretarse en cuestión de meses, era anunciado ayer por el diputado general, José Luis

Bilbao, dentro de un paquete de actuaciones a cuatro años para paliar la crisis económica en ciernes, presentado en vísperas del pleno del Parlamento vasco sobre la controvertida consulta planteada por el lehendakari Ibarretxe. Bilbao, que participaba en la capital vizcaína en uno de los desayunos del Foro Nueva Economía, habló en términos de creación de riqueza para justificar un proyecto al que la institución que preside ha decidido insuflar 100 millones de euros, una cantidad equivalente a la invertida hace una década por la Diputación y el Gobierno vasco para levantar en Abandoibarra el brillante museo, incluidos los gastos de urbanización y los honorarios de Frank Gehry. El nuevo museo, que todavía no cuenta con arquitecto ni con una ubicación concreta -se habla de unos viejos terrenos industriales en el casco urbano de Gernika propiedad de la Diputación o de un lugar indeterminado de las marismas de la ría, entre Forua y Busturia-, sería de unas dimensiones menores que el Guggenheim Bilbao. El edificio no dejaría por ello de responder a una arquitectura singular. «No se trata de abrir un almacén para depositar allí parte de los cuadros. Es hacer otro Guggenheim, con todo lo que eso significa», adelantó el diputado general.

De momento, el proyecto sólo cuenta con el respaldo económico foral y no tiene garantizado que se impliquen otras instituciones. El Gobierno vasco, el otro gran socio institucional de la pinacoteca bilbaína, se limitaba ayer a hablar de «una iniciativa de la Diputación de Vizcaya», que está «abierta a la participación o no de otras instituciones» y en la que «todavía quedan muchas cuestiones que perfilar», en palabras de la portavoz, Miren Azkarate.

El 'efecto Guggenheim'

José Luis Bilbao, por su parte, insistía en hablar de un proyecto que refuerce el 'efecto Guggenheim' en los próximos 20 años y que concilie «arte, sostenibilidad del entorno natural -la Unesco, que le otorgó el título de Reserva de la Biosfera, es su mayor vigilante- y actividad económica en esta zona y en el resto de Vizcaya». Curiosamente, a Berdeak-Los Verdes les sorprendió ayer la propuesta de levantar un museo en Urdaibai y pusieron en duda la sostenibilidad del proyecto.

Un portavoz de Cebek, la patronal vizcaína, consideró «de vital importancia» este tipo de iniciativas a la vista del éxito del museo bilbaíno y de su beneficioso impacto en la economía del entorno. Sólo el año pasado, la pinacoteca recibía más de 900.000 visitantes, la gran mayoría extranjeros, cuya estancia media actual de 1,8 noches se alargaría gracias al gancho del nuevo Guggenheim. Más de diez millones de personas han pasado por el edificio de Gehry desde su apertura al público el 19 de octubre de 1997.

Un portavoz oficial del Guggenheim Bilbao confirmaba el interés del museo en un nuevo centro de la marca americana que, en realidad, supondría un respiro para sus propias instalaciones. Las mismas fuentes confirmaban la disposición favorable de la Fundación de Nueva York, sin cuyo consentimiento no se puede utilizar ni el nombre. No obstante, desde el museo se mantenía la cautela y se insistía en «lo embrionario» del proyecto. «Todavía no hay un lugar exacto, ni arquitecto, aunque de llevarse a cabo -explicaron-, el edificio tendría unas características arquitectónicas especiales, como corresponde a todos los museos de la Fundación Guggenheim; no podría ser de otra manera».

«La verdad -insistieron- es que está todo en una fase muy preliminar; la posibilidad de la ampliación es algo que se contempla en el plan estratégico preparado para el cuatrienio 2009-2012, con el horizonte puesto en 2020, y en los próximos meses debería realizarse el correspondiente estudio de viabilidad. También deben determinarse aspectos esenciales como la arquitecura, el coste y su financiación; lo mismo que el tipo de gestión y la programación artística del nuevo espacio». En el plan del futuro museo se habla de uno o varios edificios, que dispondrían de alrededor de 5.000 metros cuadrados de superficie para exposiciones, aproximadamente la mitad que el Guggenheim Bilbao, aunque con espacios de generosas dimensiones y con un mínimo de servicios complementarios para actividades educativas y de restauración.

Falta de espacio

La idea de la ampliación parte del propio museo, cuyas instalaciones se quedaron pequeñas casi desde el principio debido a las dificultades para conciliar una muestra permanente con la creciente colección propia y con el ambicioso programa de grandes exposiciones temporales, que son las que disparan la afluencia de visitantes.

La ocupación permanente desde 2005 de la gran sala fusiforme del museo con ocho gigantescas esculturas, en una instalación única en el mundo de Richard Serra, ha agudizado aún más la falta de espacio. De hecho, la mayor parte de la colección propia, en la que las instituciones han invertido 96 millones de euros y siguen dedicándole una asignación anual de 6 millones, apenas puede ser mostrada al público. Incluso hay obras todavía inéditas.

Lo decía el propio Gehry en una visita a Bilbao el pasado mes de octubre, a la vista de los enormes formatos del arte contemporáneo: «Yo creo que este edificio no se ha quedado pequeño, aunque el Guggenheim necesita más espacio para exponer este tipo de arte, quizá uno o dos satélites en los alrededores de Bilbao».

«'Guernica', Gernikara»

El anuncio de levantar una nueva pinacoteca -'marca' Guggenheim- en la comarca del Guerniquesado resucita una de las reivindicaciones recurrentes del nacionalismo vasco, no obstante acuñada en 1981, ante la traída por fin del 'Guernica' a España, por un grupo de artistas con Agustín Ibarrola a la cabeza, que fue apoyada por más un centenar de intelectuales de toda España. El propio diputado general no escondió ayer su deseo de que el nuevo proyecto sea un acicate para que el cuadro de Picasso encuentre ubicación en el municipio cuyo bombardeo por la Legión Cóndor un día de mercado, el 26 de abril de 1937, le inspiró para afrontar una obra que se ha convertido en símbolo universal contra la barbarie de la guerra.

g.carrera@diario-elcorreo.com.