ANALISIS Y BALANCE

ESCAPARATE DE LUJO

OPINIONES

CIFRAS

INF. GENERAL

DOSSIER 1997

La palabra y la escena

ENRIQUE PORTOCARRERO
Ruiz de Infante, Revuelta, Pérez, Díaz, Ferrán y Otero, posan juntos. MAITE BARTOLOME
Se mire como se mire, una exposición conceptual y temática tan compleja como la que ahora se inaugura en el Museo Guggenheim Bilbao, siempre se encontrará en la misma dos elementos fundamentales: la creación singular de cada artista, con su voluntad de presentar un arte objetual más o menos brillante o más o menos exitoso; y el concepto literario, poético y filosófico que sirve de andamiaje para aglutinar y trazar un hilo conductor entre distintas obras que han sido realizadas por unos artistas a veces dispares y a veces no.

De lo primero, es decir, de la individualidad creadora de estos jóvenes que apuestan por un arte que apela a la percepción del espectador, no se puede sino afirmar el mérito de un esfuerzo por superar tanto la actual inanidad del arte conceptual, como los retos de un difícil epígrafe expositivo ­Lo imposible como meta­ para el que algunos de ellos no tienen tan grande capacidad discursiva.

Ahora bien, y ya metidos en ese segundo elemento que hace referencia al concepto que estructura toda esta exposición llamada 'La Torre herida por el rayo', quizás sea justo reconocer el notable trabajo de un comisario cuya creación literaria y filosófica no sólo da sentido, coherencia y belleza a lo expuesto, sino que también convierte su labor definidora y explicativa en una especie de formidable escenificación teatral, sin la cual casi no habría ni objetos ni conceptos.

Es esta exposición, pues, una interesante unión entre palabra y escenificación que, a lo mejor, también hubiera podido aprovecharse con mayor didactismo sobre unas tablas escénicas.

[Portada] [Análisis y balance] [Escaparate de lujo] [Opiniones] [Cifras] [Inf. General] [Dossier 1997]

[VOLVER A EL CORREO]