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Javier Pérez: "La máscara oculta tu identidad, no la revela"

El artista vasco plantea en su obra del museo la oposición ente la seducción y el miedo

'Máscara de seducción', de Javier Pérez

IÑAKI ESTEBAN

Javier Pérez (Bilbao, 1968) es uno de los artistas vascos con mayor proyección internacional. Participante en el pabellón español de la Bienal de Venecia en 2001, junto a la también bilbaína Ana Laura Aláez, expone regularmente en galerías extranjeras unas obras de alto valor simbólico confeccionadas con materiales poco usuales en la creación artística, como el vidrio y la piel animal. Contribuye a esta exposición con 'Máscara de seducción'.

-La muestra está dedicada a la instalación. ¿Qué ventajas le ve a este formato?

-No considero que mi obra pertenezca al movimiento histórico de las instalaciones, aunque suelo trabajar con varios elementos dispuestos en un espacio y sí puede parecer que se encuadra en él. A mí me ha interesado la interacción entre la obra y la arquitectura, y de hecho hay partes que suelen variar en función de los espacios en que se monten. Ese diálogo cambia la distribución de los elementos, la iluminación...

Abierta y vacía

-La pieza que se expone en el Guggenheim surgió de una performance.

-La performance se hizo en la inauguración de una de mis exposiciones en Barcelona, celebrada en 1997. Una modelo llevaba el vestido de seda y la máscara, y se paseaba por la galería entre el público. Creaba un entorno tenso, porque iba enmascarada y no te podías comunicar con ella, y al mismo tiempo seductor, porque el vestido era o es transparente. Quería plantear el juego entre la atracción y la repulsión o el miedo. La obra es un reflejo de aquella experiencia pero tiene una vida propia ya que el espectador, cuando la ve, se puede plantear las mismas cuestiones.

-Es como si el cuerpo y la cabeza estuvieran ahora ausentes.

-Muchas veces se ha interpretado mi obra como una reflexión sobre el cuerpo como presencia, cuando yo creo que trata de la ausencia de la figura humana, del abandono. La máscara en esta obra está abierta y vacía. Cualquier espectador se puede imaginar que alguien ha estado en ella pero ya no está.

-¿Y qué se ha escondido en ella?

-La máscara está presente en toda la historia del ser humano y revela tu identidad, no la oculta. Es como el disfraz, que nos permite mostrar de nosotros aquello que no nos atrevemos a enseñar o hacer en el día a día.

- ¿Qué está haciendo ahora?

-Tengo una exposición en la galería Salvador Díaz de Madrid con obra reciente, dibujos, fotografías y piezas que podrían considerarse instalaciones porque interactúan mucho con el espacio. Sigo en la misma línea de trabajo, pero se puede apreciar una evolución respecto a lo expuesto en el Guggenheim, que tiene ya más de diez años.

i.esteban@diario-elcorreo.com