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Aventureros del color

El Museo Guggenheim Bilbao revisa el campo más reflexivo del expresionismo abstracto

J.A. GONZÁLEZ CARRERA
Obras de expresionismo abstracto en el Guggenheim BilbaoCasi una década después de la irrupción del expresionismo abstracto en los años 40, Nueva York alumbraría una nueva corriente pictórica llamada Colour Fields o campos de color encabezada por Mark Rohtko y Barnett Newman, abstracta igualmente, pero contraria a la formas automáticas de pintar. Una selección de ocho cuadros, casi todos de las colecciones Guggenheim de Nueva York, da una idea en el museo de la fundación en de Bilbao del florecimiento en los 60 de esta rama surgida en el seno de aquel movimiento que hizo de la Ciudad de los Rascacielos el centro neurálgico del arte contemporáneo.

La nueva presentación de la colección permanente de Nueva York incluye a siete artistas: Frank Stella, Larry Poons, Gene Davis, Morris Louis, Jules Olitski, Jack Youngerman y Kenneth Noland, cada uno con una obra, excepto el último. Sólo el cuadro de Larry Poons, 'La llegada del gato montés' (1966), en que un intenso color verde está recorrido por unas discretas manchas como las huellas de un felino, pertenece a Bilbao, al tratarse de una de las obras en depósito de la colección Tubacex.

De Noland, de todos ellos el precursor más consciente del minimalismo, se presenta una obra de 1964, consistente en varias bandas de colores de rigor geométrico que forman un vértice, y otra de quince años después, titulada 'Ala negra', en el que un campo de color negro de forma exagonal irregular impone el formato del cuadro.

Las muestras de los 60

A lo largo de los años 60, la Fundación Solomon R. Guggenheim de Nueva York organizó dos muestras que serían decisivas para el afianzamiento de este grupo de artistas. La muestra actual de Bilbao, que permanecerá a la vista del público un tiempo indeterminado, está intimamente relacionada con la histórica iniciativa.

«Son obras la mayoría que la fundación Fuggenheim adquirió justamente a raíz de aquellas exposiciones, pertenecientes a los artistas más representativos», explicó ayer la conservadora jefe del Museo Guggenheim Bilbao, Petra Joos, para justificar la selección que presenta la muestra comisariada por su colega del Guggenheim neyorquino Tracey Bashkoff.

Frente a expresionistas abstractos como Jackson Pollock y Arshyle Gorky, que se basaban en el gesto más o menos automático con el pincel, el goteo e incluso el vertido de cubos de barniz sobre el lienzo, los devotos de la pintura de campos de color abandonaban literalmente el expresionismo, aunque no la abstracción; sien embargo, la distinción con respecto al realismo y la figuración empezaba ya a dar igual. Asumían el riesgo que suponía limitarse a enfatizar las posibilidades de comunicar de los colores planos más o menos extendidos sobre el lienzo.

«Preconizaban un empleo del color más reflexivo y meditado», advierte Petra Joos ante el sorprendente repertorio de cuadros de gran formato que tienden por momentos al monocromatismo en esta nueva presentación de fondos de Nueva York con la que el Guggenheim Bilbao continúa su revisión de la gran corriente del exprecionismo abstracto.

g.carrera@diario-elcorreo.com