Un local con solera, que apuesta por una barra de pintxos, picoteo y raciones a la vista, a la usanza clásica. Entre las propuestas favoritas se cuentan la ensaladilla rusa, servida sobre una tostada de pan, y las célebres empanadillas de atún y tomate totalmente caseras, incluida la masa, que vuelan de la barra a velocidad de vértigo. |
© DIARIO EL CORREO, S.A.U.