El Festival Internacional de Jazz de Vitoria cumplía 25 años. Y entonces sonaron por primera vez los movimientos con los que un genio de la música llamado Wynton Marsalis iniciaba su homenaje a la ciudad y a su ciclo jazzístico. El escenario era el pabellón de Mendizorroza, donde movimientos como 'La decisión de Iñaki' (Añúa, director del festival) o 'Jason y Jasone' (los más jóvenes de las familias Marsalis y Añúa) llegaban a los oídos del público.
Cinco años más tarde -hace ya tres- la trompeta del compositor de Nueva Orleans y los instrumentos de la orquesta de jazz del Lincoln Center neoyorquino presentaron la composición completa ante la audiencia del festival alavés. Entonces, Marsalis explicaba que en la inspiración de su composición había diferentes elementos. «Uno es el paseo por donde va la gente en el festival. Otro, el restaurante El Portalón. También el espíritu de la gente, el sentimiento y otras cosas en torno a la música. Por ejemplo, los ritmos del flamenco, como la seguidilla, la soleá o la bulería».
En el tiempo transcurrido desde entonces, los doce movimientos de la 'Vitoria Suite' han alcanzado la mayoría de edad y la madurez: ha llegado el momento de fijar su presencia a través de una grabación. Y será justo después de la trigésimo tercera edición del festival vitoriano, en concreto entre el 20 y el 22 de julio, en el aula magna del conservatorio de música Jesús Guridi.
Allí, Wynton y la Jazz at Lincoln Center Orchestra plasmarán la versión de referencia, que contará con aportaciones de lujo, como la del maestro Paco de Lucía. Alguien de quien Marsalis ha hablado así: «Es grande, fenomenal. Grande de verdad. Cuando le escuchas, ves que genera un entorno lleno de alma, muy relajado. Es un músico increíble, pero también posee una gran capacidad de sentimiento». Ahora, ambos estarán juntos por primera vez en una grabación.
