El rey del espectáculo llega al escenario

Es uno de los personajes más excéntricos del heavy-metal. Conocido por sus excesos y presencia mediática, llega por segunda vez al Azkena

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RAFAELLA BREEZE
Su autobiografía se titula 'Yo soy Ozzy'. No necesita más presentación. Conocido casi más por sus excentricidades que por su música, la vida del padrino del heavy metal está plagada de escándalos y excesos. Quiere que se le recuerde en su epitafio con «Decapitó a un murciélago de un mordisco». Así, no es difícil que se le considere el rey del espectáculo mediático.

La famosa anécdota del murciélago fue una equivocación, aclara él mismo. Los fans le solían tirar animales de juguete durante sus conciertos. No se dió cuenta de que el animal que había cogido era de verdad y le pegó un mordisco antes de darse cuenta del error. Esa vez puede que fuera sin querer, pero Ozzy ya se había ganado la fama el año anterior, 1981, por hacer lo mismo con una paloma blanca. Reconoce haber estado muy ebrio en el momento en el que, en vez de soltar la paloma y decir 'rock and roll', como debía, la agarró por el cuello y le arrancó la cabeza.

Un tipo duro, comprobado genéticamente. Su ADN fue analizado por una compañía de interpretación de genoma humano. El resultado dio con la respuesta al enigma de cómo es que sigue vivo después de todos sus abusos. Tiene una mutación en un gen llamado ADH4 le facilita la digestión del alcohol. Lo que hace comprensible que siga en pie después de consumir cuatro botellas de coñac diarias durante años. Los médicos describieron al cantante como "un milagro médico". Cuarenta años de alcohol y drogas no los sobrevive cualquiera.

Es un señor respetable, estricto padre de familia. No le hace ascos a nada, eso sí, delante de las cámaras. En el ámbito privado ya es otra cosa. Rehabilitado y limpio de drogas desde 2004, cambia completamente su imagen cuando llega a casa. "Soy un hombre de familia. Un padre. He sido muchas otras cosas a lo largo de los años, de las que no quiero hablar. Siempre estoy intentando ser mejor (...) Creo que intentaré hacer eso durante el resto de mi vida".

Se le ha acusado en dos ocasiones de haber incitado al suicidio en sus canciones. En 1985, por los padres de John McCollum, que se suicidó mientras escuchaba la canción "Suicide Solution." Y en 1991 por los padres de Michael Waller. En ambos casos los jueces fallaron en favor de Ozzy.

"Pompas! Venga Sharon! Soy Ozzy Osbourne, el Principe de la Oscuridad! Maldad! Maldad! Que hay de maldad en pompas de jabón!?" El reality de la MTV, The Osbournes, que protagonizó con su familia permitió ver su lado más hogareño y su lado más entrañable.

El rollo satánico, publicidad gratuita. El cantante ha llegado a decir que acabó "odiando la expresión" y llamó a los satánicos que vieron en ellos una imagen a seguir "los pirados con capas negras". Pero se les considera precursores del género y consiguieron vender gracias a ello un millón de copias de su primer disco.

Cenó con George W. Bush, presidente de EE UU. Este bromeó, diciendo que a su madre, Barbara Bush, le encantaban sus canciones.En la cena grabó una canción con Miss Piggy, de la serie infantil de los "Muppets". La canción que grabó fue una versión de "Born to Be Wild" de Mars Bonfire

Ozzy y Sharon Osbourne son una de las parejas más ricas del Reino Unido, según el Sunday Times. Se calcula que tienen alrededor de cien millones de libras entre grabaciones, giras y programas televisivos.

Treinta y tres años tardó en conseguir un número uno en Gran Bretaña. Tiene el récord al periodo más largo entre la entrada de la primera canción de un artista en listas y su primer número uno.

Se espera una adaptación cinematográfica de su biografía "I am Ozzy", y dice que confía que algún actor desconocido de Inglaterra haga de él en papel principal. Su hijo Jack hizo un documental sobre su vida y trayectoria llamado "God Bless Ozzy".