Los tapados del Azkena

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Repasamos cuatro grupos que no serán cabezas de cartel pero...
JOKIN ELIZARAN

Si de algo puede históricamente alardear el Azkena Rock Festival es de componer cada año una segunda fila compuesta por grupos sin tanto renombre pero de gran calidad. Las campas de Mendizabala siempre sirven al festivalero para volver a casa con tres o cuatro bandas en la mente, con unos cuantos nuevos nombres con los que acudir a la tienda de discos más cercana para continuar con la investigación. Y aunque, a partir del 14 de junio, 'vacas sagradas' como Ozzy, Status Quo, Black Label Society, Twisted Sister, The Mars Volta y Lynyrd Skynyrd acapararán la mayoría de los flashes, el festival de Last Tour se guarda varios ases en la manga. Ases que aterrizarán en Vitoria para reivindicarse y seguir con su ascensión hacia la cima del rock. He aquí algunos de los tapados por cuyos conciertos EL CORREO apostará en Vitoria.

Graveyard



Los suecos Graveyard, por ejemplo. Este cuarteto nórdico pasa olímpicamente del frío y, mientras bebe de clásicos como Led Zeppelin o Cream, ofrecerá en la capital alavesa una calurosa ración de esa mezcla de blues, rock y stoner desértico que sobrevuela su último disco, Hisingen Blues (2011). Es el segundo plástico que firman y con él han alcanzado el éxito de crítica y público. Porque a pesar de que sus canciones sean contundentes como una apisonadora, lanzan también certeras ráfagas de blues que teletransportan a la Estados Unidos más profunda y polvorienta. A los 70 y hasta a Hendrix y Deep Purple. Porque estos cuatro rubios melenudos repasan en este mix vintage que les ha catapultado a girar por todo el mundo todos los registros de la vida. De lo caótico a lo tranquilo en unos 40 minutos que, aunque no representan gran innovación, homenajean sin perder credibilidad alguna a las más profundas raíces del rock.

Israel Nash Gripka



También puede representar la gran sorpresa del Azkena el americano Israel Nash Gripka. Este cantautor americano, de Missouri, que gira con banda eléctrica y el pasado noviembre convenció durante su actuación en Bilbao, ha revolucionado el panorama del folk estadounidense desde que publicó 'Barn Doors and Concrete Floors (CDBY, 2011). El disco, que lo produjo con la ayuda del Sonic Youth, Steve Shelley es un canto luminoso a la música. Pínchenlo y disfruten cuando comience a resonar la sublime armónica que lo abre. El tipo que lo firma, que vivía en New York, se trasladó hasta una granja en las montañas Catskill para grabarlo, y allí encontró la inspiración. A lo Bob Dylan cuando huyó de la fama. Y aunque Dylan pueda mentarse como referencia para retratar a Gripka, este joven que parece cumplir su sueño con la guitarra colgándole del cuello, quizá recuerde más a Neil Young con los chicos de Crazy Horse, o a Ryan Adams. Los brazos folkies del joven de Missouri también rodean el blues y el country, como buen americano, y aunque el disco sea más bien sosegado, en directo la versátil banda con la que gira saca toda su garra. Busquen por internet su directo en Holanda, durante la primavera pasada. Imperdible el jueves 14.
Y si no, vean como lo definió el crítico de este periódico, Óscar Cubillo, cuando presentó disco en la sala Azkena de Bilbao. "Israel se presentó cual relevo de los Jayhawks, roqueó como los Model Rockets y John Cougar, se tornó lisérgico onda Beachwood Sparks, estrenó títulos (uno sobre James Brown, otro de cocaína...) y reveló ser epígono de Neil Young en originales ("Fool"s Gold") y versiones (el cierre con "Like A Hurricane"). Ah, a la puerta estaba aparcada su furgoneta y sobre su salpicadero había revistas (GQ, Guitar), un libro de Philip K. Dick y un mapa de carreteras."

Gallows



El viernes, una banda que poco tiene que ver con el resto del cartel podría dejar con la boca abierta a más de uno. Son Gallows. Ingleses, ultratatuados, semi hooligans y gritones. Pura garra hardcore y punk, aunque eso sí, del siglo XXI. La prensa inglesa les llevó al altar en cuanto publicaron sus primeras canciones (de ellos dijeron que eran el mejor grupo punk desde The Clash o que eran los nuevos Refused) en 2006, aunque esa vez, no se equivocaron. Gallows bien valían todos los elogios y poco tardaron en fichar por un sello como Epitaph, previo capricho de la cabeza pensante de Bad Religion, Brett Gurewitz. Con algún cambio en la formación desde que iniciaran su andadura profesional en las islas (han fichado a Wade MacNeil de Alexisonfire, como vocalista, para reemplazar al carismático Frank Carter, que se desgañitaba de forma casi violenta antes sobre los escenarios), el sonido de los británicos Gallows viaja a un registro más sucio, perfecto para revolucionar el Azkena.Su debut, Orchestra of Wolves, así como su segundo álbum, Grey Britain, triunfaron. Aunque todavía deben demostrar mucho en esta nueva etapa, cuyo potencial se puede intuir en el EP de reciente publicación, 'Death is birth'.

Frank Turner

Y un poquito de folk inglés, el sábado por la tarde. Frank Turner, un tipo que amó a Iron Maiden, tocó en una banda hardcore (Million Dead), ha colocado su último disco, 'England Keep my Bones', en el puesto 12 de la lista de ventas de Reino Unido y ha actuado en el todopoderoso coliseo de Wembley. La propuesta de este trobador guiri, con grandes cargas de ironía y humor en sus letras, se ha consolidado en las islas gracias a su esfuerzo y su trabajo. Amigo de las grandes giras, incansable compositor, Turner se consagró con 'Love Ire & Song' y comenzó a tocar con banda en su siguiente disco, Poetry of the Deed. Siempre combinando lo emotivo con lo festivo, la reflexión con la actitud punk. "Yo no toco música para tratar de vender X cantidad de discos, para actuar de cabeza de cartel en el Madison Square Garden, o casarse con Jennifer Aniston. Lo que me importa es que últimamente me he dado cuenta que puedo tener la suerte de vivir de esto el resto de mi vida Eso es lo que quiero ser:. un condenado a cadena perpetua en la carretera", explicó él mismo al periódico inglés The Guardian.