Las mil caras del vídeo
A CÁMARA LENTA.
En un sector que se resiste a la homologación, la edición
de grabaciones digitales requiere conocer las características
de los diferentes formatos
El uso de videocámaras digitales
es cada vez más común entre los consumidores.
Sin embargo, aún deben superar un obstáculo
para alcanzar una universalización como la alcanzada
por las cámaras de fotos. Este escollo es el paso de
los archivos a un sistema sencillo de reproducción
y transporte. Volcar una carpeta de imágenes y verlas
en el ordenador no es una operación complicada y, si
no se dispone de PC, siempre se puede optar por revelar las
imágenes directamente en un establecimiento de fotografía.
Con el vídeo no es tan fácil.
Cada cámara suele grabar los archivos en un formato
distinto que no siempre es posible visualizar a la primera
en el ordenador. La cosa se complica bastante más cuando
el usuario intenta editar los vídeos que ha tomado
con la videocámara o quiere grabarlos en un DVD que
pueda verse en un reproductor doméstico tradicional.
Estos mismos problemas surgen también cuando el usuario
piensa en pasar sus viejas cintas de VHS a un formato digital.
El software que se distribuye junto con la cámara ayuda,
pero suele ser muy limitado en su funcionalidad.
Auge del 'streaming'
En los últimos meses se han popularizado en Internet
las páginas que distribuyen contenidos de vídeo
en 'streaming' como You Tube (www.youtube.com). Los contenidos
'streaming' son aquellos que se reproducen en tiempo real
en la red, pero no pueden descargarse. Además de
verse con más rapidez, estos archivos ayudan a
proteger imágenes y audios sujetos a restricciones
de la propiedad intelectual.
Su incidencia hasta ahora se había visto frenada
en España por la limitada velocidad de las conexiones
a Internet. La banda ancha ha permitido que los vídeos
se ejecuten con la soltura suficiente como para resultar
llamativos al gran público. Los formatos de vídeo
'streaming' más populares son Windows Media Video
(WMV), Quicktime de Apple y Realvideo de Realnetworks.
Los tres ofrecen una capacidad de compresión del
archivo que los hace idóneos para las páginas
de Internet con vídeo bajo demanda. |
El primer paso para moverse con soltura
en la manipulación de vídeo es entender el funcionamiento
de los formatos. En el ordenador pueden encontrarse archivos
de vídeo con muy distintas extensiones. En principio,
ninguna es superior a otra en calidad e imagen. La clave está
en la compresión. La extensión de Internet y
la limitación de espacio en los discos duros han llevado
a los fabricantes a investigar qué tipos de archivo
son lo suficientemente pequeños como para ser manejados
con cierta facilidad.
En el proceso de reducción del tamaño, los archivos
de vídeo reducen la calidad de la imagen y el sonido.
El nivel de degradación
depende exclusivamente de las características que le
haya dado la persona que graba el archivo, no de su formato.
El DivX, por ejemplo, está especialmente pensado para
comprimir vídeo, pero existen archivos DivX con una
calidad de imagen espectacular a costa de un mayor tamaño
de la película en el disco duro. Cada archivo de vídeo
está formado por dos o tres flujos de datos que se
ejecutan de modo simultáneo: uno de imagen y otro de
sonido y, a veces, un tercero que ofrece información
sobre el método y ritmo de sincronización de
los dos anteriores.
Codecs y formatos
En este punto es donde entran en juego los populares codecs.
Bajo este nombre se engloban los sistemas encargados de codificar
y descodificar los flujos de datos contenidos en el archivo
de vídeo para reproducirlos adecuadamente. Existen
muchas versiones de estos algoritmos. Cuando un vídeo
no puede reproducirse en el ordenador o en la unidad lectora
de DVD del salón se debe, la mayor parte de las veces,
a que no se encuentra instalado el códec de audio o
de imagen correspondiente.
Para que estos códigos puedan funcionar correctamente
necesitan que los flujos de audio y vídeo estén
almacenados en un mismo contenedor o cápsula. Estos
contenedores son los formatos AVI, MPEG, DivX, XVid o Matroska,
entre otros, que son reproducidos por un programa específico.
Algunos de estos formatos contienen únicamente los
flujos de datos de audio y vídeo mientras otros pueden
llegar a almacenar subtítulos, distintos idiomas o
un menú con índice de capítulos. Los
formatos de mayor tamaño, como el AVI, pueden contener
a su vez otros formatos como el audio en MP3 y el vídeo
en MPEg-2. Así pues, el primer paso a la hora de adquirir
una cámara es averiguar en qué formato de archivos
graba. Después, se trata de saber que programa o programas
nos harán falta para editar y convertir esos archivos
a otros formatos, si es necesario. Por último, el consumidor
debe tener claro los formatos más adecuados para cada
tipo de disco. DivX, por ejemplo, fue creado para caber de
forma más o menos estándar en un CD, mientras
MPEG-1 se diseñó pensando en el VideoCD o VCD.
Los reproductores de DVD domésticos suelen ser compatibles
con uno o varios tipos de disco. Por este motivo conviene
comprobar la compatibilidad para no tener que cambiar de reproductor
apenas una semana después de haber comprado cámara
nueva.
GLOSARIO DE FORMATOS
AVI
Es un formato contenedor desarrollado por Microsoft a partir
del IFF. El AVI es capaz de albergar una pista o flujo de
vídeo y varias pistas de audio. Cada una de ellas debe
ser descodificada por el correspondiente códec como
MPEG o XVid, en el caso del vídeo, o MP3 y AAC en el
caso del audio.
MPEG-1
El Moving Pictures Experts Group desarrolló este sistema
para el formato conocido como VideoCD o VCD. Su calidad de
compresión es similar a la que ofrece una cinta VHS.
En el caso del audio, la compresión de mayor calidad
de este formato, la MPEG-3 o MPEG Layer 3, originó
el conocido formato de compresión de audio MP3.
MPEG-2
La segunda generación del MPG fue desarrollada en 1994
para soportar las emisiones de televisión por cable
y satélite. En la actualidad, el MPG-2 es un sofisticado
formato de vídeo y audio utilizado en los DVD y en
la televisión de alta definición.
MPEG-4
La última revisión de este estándar de
vídeo comúnmente llamado MP4 tiene nada menos
que 21 partes, capas o layers. Cada una controla aspectos
como la inclusión de objetos 3D, el transporte del
archivo a través de redes IP o la inclusión
de sistemas de protección o restricción de la
propiedad intelectual.
DiVX
Creado por piratas informáticos que 'hackearon' el
formato MPEG-4, el DivX se ha hecho extraordinariamente popular
al permitir comprimir un DVD de vídeo en el espacio
de un CD con una pérdida de calidad aceptable. En la
actualidad, es un formato legal desarrollado por DivX Inc.
XViD
Extrae su nombre de DivX pronunciado al revés y es
precisamente su principal competidor en el mercado de códecs
de vídeo. A diferencia de DivX, el sistema XviD es
de código abierto y puede ser utilizado sin problemas
en distintos sistemas operativos. Al igual que su competidor,
fue creado a partir de MPEG-4.
WMV
Windows Media Vídeo es el códec específicamente
desarrollado por Microsoft para albergar vídeo y audio
en su sistema Windows. Generalmente se encapsula en formato
ASF. Este archivo tiene además la característica
de soportar sistemas de protección de la propiedad
intelectual.
Matroska
De las frías tierras de Rusia llega este formato contenedor
de imagen y sonido con código Open Source y la extensión
'.mkv'. Además de soportar vídeo y audio en
prácticamente cualquier formato, Matroska es capaz
de integrar otros contenidos, como textos o imágenes
estáticas.
OGG
Ogg es el nombre de otro contenedor multimedia que ha sido
desarrollado en el entorno del software libre. Se le conocen
varios códecs propios de vídeo, como Theora,
y otros audio como OGG Vorbis y Speex.
MOV
Este formato menos extendido fue desarrollado en origen por
Apple como extensión multimedia para sus sistemas operativos.
Con el tiempo, evolucionó y se ha convertido en un
contenedor de vídeo propietario para el reproductor
Quicktime de la marca de la manzana.
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