Valoraciones sobre el Nuevo Espacio
Juan Ignacio Pérez Iglesias. Rector de la Universidad del País Vasco.
"Va a traer muchas más ventajas que inconvenientes"
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| Juan Ignacio Pérez Iglesias |
Un cambio en la cultura universitaria supone un esfuerzo por parte de todos, pero estoy convencido de que la convergencia en un espacio europeo de educación superior va a traer muchas más ventajas que inconvenientes. Los créditos ECTS suponen un modelo en virtud del cual cada alumno va a ser el protagonista principal de su proceso formativo. Seguirán existiendo clases magistrales, pero una buena parte del aprendizaje se materializará a partir de iniciativas, investigaciones y aportaciones personales del alumnado. Del mismo modo, cada alumno acabará configurando un itinerario formativo en buena parte específico, lo cual le permitirá, sobre la garantía de una buena formación de base, especializar sus habilidades intelectuales y profesionales. Añádase a ello la similar estructura de los títulos universitarios en los diferentes países europeos, el acceso a una amplísima oferta académica y el incremento de la movilidad del alumnado, con todo lo que ello supone de crecimiento en lo académico, pero también en lo personal y en lo vital.
Creo que la definición final del modelo al que nos encaminamos supondrá, en muchos casos, el arranque de la educación superior del estudiante en un centro cercano a su lugar de procedencia, mediante el acceso a los estudios de grado, y luego la apertura a una enorme oferta que le puede llevar, según su especialidad, a estudiar un master reconocido por su excelencia en cualquier lugar de Europa. Todo ello va a suponer un esfuerzo para los estudiantes, sin duda alguna, pero también para el profesorado, el personal y los equipos de gobierno de las universidades, que nos integraremos en un contexto mucho más amplio y competitivo, un contexto en el que, para prosperar, tendremos que identificar nuestras propias áreas de excelencia y apostar firmemente por ellas.
Jaime Oraá. Rector de la Universidad de Deusto
"Éste es un reto que quizás no todas las universidades puedan lograr"
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| Jaime Oraá |
El Espacio Europeo Universitario
(EEE) pretende muchas cosas, pero sobre todo una mayor calidad de la educación. Una educación más pensada y planificada en equipos, pensada desde el estudiante y teniendo en cuenta dónde tiene que llegar su perfil profesional y académico.
El cambio al que nos enfrentamos es un cambio muy fuerte culturalmente y el reto es realizarlo bien. ¿Van las universidades a conseguir que la planificación en equipos de las titulaciones sea una realidad, que las consultas a los empleadores sea una parte importante del proceso de elaboración de las titulaciones que aumente adecuadamente el nivel de investigación, o que las universidades se especialicen y sepan ser reconocidas en ámbitos internacionales por unos elementos claros y diferenciadores? La implementación de estos estudios es un reto, que quizás no todas las universidades puedan lograr.
En nuestro caso concreto, hace tiempo que estamos preparándonos para este reto, trabajando los perfiles académico profesionales, consultando a la sociedad, invirtiendo tiempo y energías en proyectos pilotos con Europa y otras partes del mundo, buscando el contraste con la manera de implantar el crédito europeo, trabajando en equipos internacionales en la mejora de nuestras metodologías de enseñanza y poniendo en marcha, incluso, un modelo de enseñanza-aprendizaje propio. Ahí está el reto y por responsabilidad con los estudiantes que vienen a formarse con nosotros y por responsabilidad con sus familias y la sociedad, en general, estamos trabajando y buscando incesantemente los modos de enfrentar este reto que nos posicionará adecuadamente hacia el futuro.
Iosu Zabala. Rector de Mondragon Unibertsitatea
"Responde a las necesidades de la sociedad europea del siglo XXI"
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| Iosu Zabala |
El modelo de Bolonia significa
la transformación de los conceptos en los que se basa la enseñanza universitaria para dar más libertad al alumno, valorar más el aprendizaje que la enseñanza pasiva, favorecer la movilidad y establecer más cooperación entre universidades para enriquecer la formación de los estudiantes con programas conjuntos.
En lo que respecta a Mondragon Unibertsitatea llevamos una cierta ventaja en esta adecuación, porque esta universidad lleva trabajando varios años con un modelo educativo que entronca directamente con muchos de los requisitos de la futura adaptación al espacio europeo en cuanto a transmisión de competencias y valores a los alumnos, el proyecto Mendeberri. En definitiva, que está trabajando por dotar al alumno de una serie de competencias transversales fundamentales en la vida laboral en la que tendrá que desenvolverse. Hablamos de fomentar el trabajo en equipo, la comunicación oral, el liderazgo, la creatividad...
Se trata de un modelo que responde a las necesidades de la sociedad europea del siglo XXI y del mercado de trabajo y por tanto que prepare profesionales para el nuevo siglo. Un modelo que encauza directamente con el reto de adaptación al Sistema Europeo, en el que Mondragon Unibertsitatea lleva mucho camino recorrido. |