Mercado de Santo Tomás

Santo Tomás vuelve al corral

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El tradicional mercado navideño atrajo a más de 115.000 personas al Casco Viejo de Bilbao

C. BARREIRO / L. GIL / BILBAO

Santo Tomás puede con todo. Con el frío, la amenaza de gripe aviar y hasta con una huelga de autobuses desconvocada en el último suspiro. El regreso de los puestos de aves puso la nota de color a un multitudinario y vistoso mercado organizado por la BBK desde el año 1945. Decenas de miles de personas -115.000, según la organización- se acercaron ayer a Bilbao para comprar en alguno de los 266 puestos repartidos por todo el recinto festivo o simplemente para comer talo con chorizo en compañía de la cuadrilla. Regado, eso sí, con abundante takoli o sidra. «Y que no falte», brindaba un grupo de amigos de Mañaria, mientras escanciaban la «quinta» botella de la mañana.

El mercado estuvo «muy animado» desde primera hora, pese a las bajas temperaturtas registradas durante toda la jornada de ayer en la capital vizcaína. «He venido toda la vida. De pequeña acompañaba a mi madre a comprar las alubias y ahora traigo a mi hija. Me lo paso muy bien, pero pon que está todo carísimo. Es un robo», protestaba una vecina de Deusto al enterarse del precio de la morcilla. «¿A diez euros! Pues se va a quedar ahí mismito».

Los baserritarras, claro está, hacían esfuerzos por demostrar que no habían subido «ni un céntimo» el precio de sus productos. «Igual, igual que el año pasado. A 1,50 euros el kilo de manzanas, a 2,5 la botella de sidra y 3,5 el dulce de frutas», explicaban en el puesto de Pedro Etxebarria. «Tenemos fama de caros, pero no es verdad. Lo que pasa es que la calidad hay que pagarla. A ver en qué supermercado de Bilbao compras tú unos tomates como estos. Seguro que en ninguno», se promocionaba una de las baserritarras ubicadas junto al quiosco de El Arenal.

Talo para llevar

En cuestión de ventas, cada puesto tiene su propia versión de la feria bilbaína, una de las celebraciones más multitudinarias del año y antesala de las fiestas navideñas. Mientras que para unos «la cosa ha estado bastante parada», otros aseguraban que se habían «hinchado» a vender. «No sé si se ha vendido más o menos que otros años, pero yo veo mucha bolsa de las que se regalan y pocas de las otras, de las que llevan cosas buenas y ricas», aclaraba de forma gráfica Imanol Isasi, baserritarra de Fika.

El talo con chorizo volvió a ser el plato estrella del mercado de Santo Tomás. Las colas para hacerse con el ansiado pan de maíz daban la vuelta a las txosnas. Marta Bilbao y su cuadrilla de Santutxu amenizaban la espera con «chupitos de txakoli», mientras esperaban su turno en el puesto de Iker Madariaga, uno de los más solicitados de todo el mercado. Perfectamente uniformados con forro polar y camiseta roja a juego, una decena de personas trabajaba a destajo en el interior de la txosna para poder atender todos los pedidos.

-Ponme dos de chorizo y uno de panceta para llevar.

-¿Para llevar?

-Sí, sí. Se los voy a subir a mis compañeros de oficina. Ya que no han podido bajar, por lo menos que coman talo.

«Los servimos en bandeja de aluminio para que la gente no se manche», explicaban en el concurrido puesto.

El concierto de Oskorri & The Pub Ibiltaria en la plaza Pío Baroja puso el broche final a un mercado de Santo Tomás, protagonizado por el regreso de los populares puestos de aves.


productos típicos

Talo con chorizo
Precio: 5 €
Sidra y txakoli
Precio txakoli: 7 €
Queso Idiazabal
Precio: 15 €
Pimientos
Precio: 2 €
Hogaza de pan
Precio: 2 €
Castañas