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EL CORREO DIGITAL/ BILBAO
El navegante vasco Unai Basurko ha vuelto a casa convertido en el primer español en alcanzar el podio de una regata de vuelta al mundo. Basurko ha entrado en Getxo
a las 10 horas, tres minutos y cinco segundos en medio de una gran tormenta. El pasado jueves, el navegante decía que al superar la Estaca de Bares sacaría "toda la vela, hasta las servilletas", del 'Pakea' para arrimar la embarcación al puerto de getxo con la mayor celeridad posible. "Si pasas la Estaca, ya estás en Portugalete", subrayaba, ansioso, el patrón. A nadie parecía importar en el puerto de Getxo que Bernard Stamm se haya hecho con una inapelable victoria final en la Velux 5 Oceans. Basurko ya está en casa.
La Velux 5 Oceans, la vuelta al mundo en solitario, dio comienzo el
22 de octubre con la salida de seis de los ocho participantes debido
a que Graham Dalton y Tim Troy se vieron obligados a retrasar su salida
a causa de problemas en sus embarcaciones. Dalton se incorporó
a la expedición a finales de octubre, junto al vizcaíno
Unai Basurko, que días antes tuvo que regresar a Bilbao tras
padecer los problemas de una gran tormenta que obligó a varios
de los participantes a hacer una escala no programada. Por su parte, el norteamericano
Tim Troyse quedó en tierra y el 9 de noviembre comunicó oficialmente que se retiraba de la prueba.
Los participantes han cubierto 30.000 millas náuticas -55.560
kilómetros- sin ayuda externa y con sólo dos escalas.
Son tres etapas en las que los únicos compañeros de
viaje del navegante han sido su propio barco y el mar. La primera
unió la capital vizcaína con la ciudad australiana de Fremantle.
12.000 millas en las que tras cruzar el Golfo de Vizcaya tomaron rumbo
al cinturón tropical de baja presión y sortearon el Cabo
de Buena Esperanza y parte del Océano Antártico antes
de alcanzar la costa australiana.
Tras descansar algunos días, los barcos afrontaron uno
de los retos más complicados del planeta en cuanto a la navegación
se refiere. Desde la costa sur de la isla, a través del Océano
Antártico, pusieron rumbo al Cabo de Hornos, desde donde
enfilaron la costa oriental de Sudamérica. 15.000 millas
antes de atar amarrar en el puerto de Norfolk, situado en la costa
Este de los Estados Unidos. El último escollo antes de regresar a Bilbao, fueron
las 3.400 millas del Atlántico norte.