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Betis |
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El Betis,
en el año de su confirmación
Víctor Fernández
llega al equipo de Lopera con el objetivo de consolidar al club en
la Liga y en Europa
María R. Alonso
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El Betis comenzará la Liga en el exilio.
Por capricho del calendario en primer término y por la sanción
que le impuso el Comité de Disciplina, en segundo. Y es que
los bríos guerreros de su afición durante el último
derbi contra el Sevilla han provocado el cierre de su estadio durante
dos jornadas. Un veredicto que no ha podido modificar el empeño
de su presidente por demostrar la buena voluntad de la hinchada. En
lo deportivo, el equipo de Lopera parte con el firme propósito
de continuar en la senda marcada ya la pasada temporada. Recién
ascendido, el Betis realizó una brillante campaña que
le mantuvo en los primeros puestos de la tabla. Sólo al final
cedió seis puntos en beneficio de Deportivo y Valencia, a la
sazón, campeones de Copa y Liga, aunque la renta cosechada
fue suficiente para ganarse una merecida plaza de UEFA, competición
en la que participará por quinta vez.
Reafirmarse en la élite y ganarse el prestigio europeo parten
como metas. Dirigido por un nuevo maestro de ceremonias, Víctor
Fernández, el equipo intentará encontrar la fórmula
con la que asentarse en los primeros puestos. Para ello, el técnico
aragonés ha querido darle al Betis un carácter más
agresivo en la delantera y la ha reforzado con la reincorporación
de Alfonso, que después de un escarceo al Olympique de Marsella
y una temporada en el Barcelona, vuelve a un club para el que se ha
convertido en un auténtico símbolo. En esa estrategia
de afinar las líneas de ataque tiene mucho que ver el fichaje
de Fernando. El mediapunta del Real Madrid, que disputó las
dos últimas temporadas con el Valladolid, ha visto recompensada
su puntería con un contrato que le vinculará al Betis
por seis campañas.
Se suma así al artillero madrileño y a la llegada de
Assunçao, el centrocampista procedente de la Roma, como una
de las novedades más trascendentes del proyecto bético,
que además, cuenta con una de las mejores canteras de Primera
División. Joaquín ha sido el gran descubrimiento. Juande
Ramos le hizo un hueco en su esquema y el impetuoso lateral derecho
culminó la faena. Convertido en la estrella emergente del equipo,
fue el jugador revelación del pasado año y su calidad
y velocidad viajaron hasta Corea para dejar las mejores huellas de
la participación de la selección en el Mundial. Junto
a él, la plantilla del Betis rebosa de nuevas promesas entre
las que destacan Rivas, Capi y Juanito. La proyección de los
jóvenes béticos compite con la de los enemigos sevillistas,
igualmente en estado de gracia. Su aportación sumada a la de
los consagrados Denilson, Filipescu y Benjamín, será
el bagaje de los verdiblancos en su travesía hacia lo más
alto.
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