|
«Soy payaso pero no bufón... aún»
Azote de famosos con sus parodias, cuenta que sigue «tierno e ingenuo como un niño»
LUIS GÓMEZ - Bilbao
Hijo de jamoneros, con un bellezón de hermana que sigue sus pasos y otro militar que no le pone firme, León es de lo más despreciable en la piel del 'Luisma' de 'Aída' y genial cuando imita a Raquel Revuelta y Anne Igartiburu. Pero vaya infancia que le tocó lidiar .
-¿Fue autista hasta los quince años?
-Era un niño como muy retraído. Con unos ojos muy grandes y la boca muy chica, que no hablaba nunca. Pero, bueno, ja. ja. ¿Ya ha visto cómo me he soltado!
-No hay quien le haga callar.
-Mis padres me tuvieron muy jóvenes. Me cuidaban mucho, pero... mi mamá solía contar: '¿Que este niño se ha criado solo!'
-¿Y ese desapego?
-Sensaciones misteriosas de la infancia. Como que me preguntaba: '¿Qué hago yo aquí, en esta casa, con esta gente?'
-Un chaval raro.
-No salía a la calle a jugar ni a nada. Era un niño 'de interior'.
-¿Aún le inspira penilla a su madre?
-¡Carmina es una superseñora de mucho carácter! A su lado todo el mundo es débil. Me solía decir: '¿Ay, hijo, qué solo que has estado!' Crecí solo y algo salvaje, sin que nadie me hiciera mucho caso.
-¿Desamparado?
-Mis padres me han querido muchísimo y me han dado mil comidas y besos, que es lo que hay que darle a un niño. Pero sentía la sensación de la '¿so-le-dad!'
-Su padre le daría muchos jamones.
-Sí. Es un gran experto. Viajaba siempre con su pincho para hincarlo en los jamones y pasárselo por la nariz. Un tipo fascinante. Por el olor era capaz de saber todo lo que había comido el cerdo. Un tío, mi padre, con un temperamento artístico...
-¿Artístico?
-Que he heredado, ¿eh? Aunque venda jamones, ¿es artista! Y yo a los 4 años escribí en un papel: 'voy a ser actor'.
-¿Tan claro lo tenía?
-Sí, sí.
-¿Pura vocación?
-Pues no lo sé. No sé qué creería yo qué suponía ser actor a los 4 años. Tendría como una intuición.
-¿Quizá de ir al circo a ver a sus tíos?
-Sí. Esa es una imagen mitológica de la infancia. No relacionaba yo, fíjese, el ser actor con el circo.
-¿Qué tipo de payasos eran Paco y Pepín León?
-De trompeta y saxo, de piano, de nariz roja, de dos horas de maquillaje y cubo de agua...
-¿Empezó actor y acabará como ellos?
-Verdaderamente, a lo que me dedico es a hacer el payaso. La técnica del 'clown' confiere ternura y humanidad al humor. Permite hacer personajes tan tirados y sórdidos como el 'Luisma' de una manera encantadora.
-¿Hacen mucha falta los payasos?
-No sobran, hay que reírse un poco del mundo. Son necesarios los payasos y bufones.
-¿De qué tiene más usted?
-Del bufón se dice que es el payaso tullido. Yo todavía no estoy muy tullido, pero... .
-Con Raquel Revuelta y Anne Igartiburu en su punto de mira, ¿imitar es lo más fácil?
-Me parece dificilísimo. No creo que lo haya hecho bien nunca.
-¿Les tocó la lotería con usted?
-Hombre, no creo. Igual hay cosas que les han favorecido. Más a Raquel, porque a Anne...
-¿Era su víctima?
-¡Nooo! Es mi cómplice. Disfruta y se ríe de su parodia.
-Azote de famosos, ¿ponía con ella mucho corazón en el empeño?
-Hacía lo que me encargaban.
-¿Lo falso, cuando se propone ser muy falso, es mucho mejor que lo verdadero?
-Para que algo parezca auténtico tiene que tener un poco de verdad. No puede ser tan falso.
-¿A quién no se atrevería a parodiar?
-A muchos personajes que no me salen, que son casi todos.
-Y, ahora, 'Luisma'. ¿Quién es?
-Una joya. Un tío con ternura. Desde que fui al casting dije: 'Este es mío'. Y ahí seguimos con el idilio.
-Ex yonqui bonachón, pero un rata.
-No tiene desperdicio. Es la persona más ruin. Tiene todos los defectos del mundo: machista, homófobo, capaz de vender a su madre por dos duros...
-¡Pero le saca una chispa cariñosa!
-Todo lo hace desde la inocencia y la ingenuidad del niño que no tiene moral. ¿Es un pícaro contemporáneo!
-Se aprovecha de todo lo que pilla.
-En 'Aída' todos son bastante ratas. Se mienten y traicionan. Pero, al final, todos se quieren.
-¡Hasta quiere sacar tajada de una pobre prostituta como Paz!
-Hombre, eso ya es amor. ¿Eh? La gente no se lo tomará en serio, pero el 'Luisma' está completamente enamorado de ella.
-Al final va a tener razón su madre que opina: '¡Hombres, cobardes!'
-Yo he salido a mi padre. Imaginativo, pero cobarde. Hay una valentía y fortaleza biológica en las mujeres que... De mi madre me quedé con su arrojo y descaro.
-¿El hermano militar le pone firme?
-¡Nooo! Supongo que es militar en el trabajo y, después, es un padre de familia muy bonachón que no pone firme a nadie.
-Actor, doblador, cantante, bailarín... ¿Se estira?
-Me aburro de mí mismo. E intento hacer cosas diferentes, no tanto por el público sino por mí.
-¿Es un artista multiusos?
-Eso está bien. Hacen falta actores completos.
-¿De tanto parodiar ha perdido la noción de quién es?
-¡Nooo! En eso ayuda el maquillaje y el disfraz. Sigo tierno e ingenuo como un niño y un payaso.
-¿Por qué el público adora tanto a los cómicos que nos hacen reír?
-La televisión ayuda por su cercanía. Como quien dice, cenas con ellos y alegras un poco la semana a los espectadores.
-¡Pero qué poco se les valora!
-Nos ganamos el cariño y la simpatía del público y el actor dramático se queda con el prestigio. ¡Una cosa por la otra!
|