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¡Qué buenos son, Salinas!
La cuadrilla de los veteranos demostró con casta, humor e ingenio que la edad no importa para disfrutar de la fiesta
F. Góngora - Vitoria
Un 25 de julio de 1977 comenzó una historia «que no tendrá fin», según uno de sus protagonistas, Javier Cameno. 550 blusas veteranos salieron a levantar una fiesta que pasaba por malos momentos. Casi 30 años después rozan los 140 pero cada año demuestran que son imprecindibles. Y es que como diría el comentarista televisivo Montes: «¡Qué buenos son, Salinas, qué buenos!».
Comenzó el día a las nueve con la misa en San Miguel, cantada por el coro de las Aulas de la Tercera Edad de Emilio Ipinza que cada año elevan el nivel. Siguió con el aurresku de José Antonio Zabalza y su grupo Kimutxo, la ofrenda floral, la foto, las dianas, el almuerzo del txoripintxo en Artepan, el pintxo en Victofer y en las Brullerías, todo amenizado por un espíritu juvenil a prueba de achaques y colesterol, la música de la Banda de Laguardia y las canciones de Donnay. Y por la tarde, con menor número de veteranos, un paseo magistral a los toros, en el que Floren Garmendia ‘Magritas’ sigue elevando la pierna hasta el infinito y más allá. La clave es que ellos conservan aún el mejor espíritu de la fiesta y contagian la alegría. Cada uno a su modo.
Artilugios varios
Alfonso Santana, por ejemplo, se saca la espinita desde que su cuadrilla Los Silenciosos dejó de salir hace dos años. A Juan Carlos Ibarrondo le gusta cambiar ‘la bata’ de jatorra por la blusa especial que usan los miembros del Tribunal de las Aguas de Valencia. José Mari Sáenz del Burgo, ‘Pichi’, coge el bombo y no para, aunque acaba con callos. Ángel Sáenz no falla desde 1959. A Jesús Arrieta le gusta salir con su minibici de la tómbola, aunque luego pasa 15 días que no puede ni sentarse. Felisa Arrizabalaga y Ovidio Corujo
siguen batiendo récords de edad con sus 86 años. Eduardo Ximenes, Manu Pérez, Joseba y Juan Ugarte rinden homenaje a su antigua cuadrilla ‘Areitzak’ con mil artilugios para meter ruido. ‘Txipi’ viene de Baiona cada año y José Mari González lleva ya 15 años sin fallar.
Ignacio Grajales y Carlos Hernández se liaron en una conversación de cuando ellos también hacían barbaridades, pero estaban en las dianas a las 9. Alfonso Avari, 57 años, es nuestro inglés que vino a Bilbao. El es brasileño, de Sao Paulo y al ver a las vitorianas no se quiso marchar y se ha casado con una. Marisol Cuñado puso el ramo de flores a la Virgen Blanca. Y Pili Peña, Karmele Vicente, María Antonia Quintana, Esther, ‘la rubia del Chonete’, Mariasun Gorospe, Nieves Saracíbar, y Luci y Maite, que iban con su nieto Ugaitz, pusieron las bases del poder femenino del futuro. Cantan más, bailan más y se divierten como locas. Son incombustibles y si no que se lo digan a Alfonso Garmendia de la Banda de Laguardia. «De verdad, van a acabar con nosotros».
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