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DÍA 29

Fernando J.Pérez
Enviado especial

El mal tiempo paraliza los planes de la expedición

Un manto de nieve cubre por completo el campamento II. / F. J. PÉREZ

Descanso forzoso. La expedición Oinak Izarretan se encuentra bloqueada por el mal tiempo en el campamento base. Los planes de retornar a la vía para instalar el campo III camino de la arista este han tenido que quedar aplazados. Aunque hoy amaneciese con un sol espléndido, los alpinistas tendrían que esperar al menos un día o dos para que el grueso manto nevoso se asiente, en las partes bajas de la montaña, o sea barrido por el viento, a partir de los 7.000 metros de altitud.
Las peores previsiones se han confirmado en las últimas 36 horas. El domingo la meteorología ya avisó que estaba de cambio. Amaneció con el cielo cubierto y al mediodía comenzó a nevar. Desde entonces no ha dejado de hacerlo. Si acaso con alguna granizada de por medio. E incluso el viento, elemento desconocido hasta ahora a sus 4.200 metros, ha arreciado con fuerza inusitada en el campamento base. Y las previsiones anuncian que hoy y mañana continuarán las mismas condiciones.
Hacer inventario
El mal tiempo ha trastocado la vida cotidiana de la expedición. Los alpinistas, acostumbrados a la dura actividad que les proporciona la montaña, buscan ocupaciones cuando el descanso es obligatorio. Ayer, por ejemplo, Alberto Iñurrategi y Juanjo San Sebastián dedicaron la mañana a hacer inventario de la intendencia. Y descubrieron, por ejemplo, que empieza escasear la gasolina (para el generador eléctrico), el arroz o los espaguetis. Lo suficiente como para tener que encargar un porteo con todo lo necesario desde Phokara, la ciudad más próxima a los Annapurnas, a cinco días de marcha.
Mientras tanto, el resto de integrantes de la expedición ocupaba el tiempo en las mas variadas actividades. Desde ordenar su tienda de campaña hasta pasar las horas leyendo, de tertulia o escribiendo correos electrónicos a los amigos y familiares.