Los republicanos tratan
de impedir en los tribunales el recuento manual en algunos condados
de Florida
La batalla postelectoral
por la Casa Blanca entre los dos partidos se presenta más
dura que en la propia campaña electoral
EUROPA PRESS
El ex secretario de Estado James Baker
anunció hoy que el Partido Republicano ha solicitado una
orden judical para impedir que se realice un nuevo recuento manual
en algunos condados de Florida. Este anuncio confirma el duro
enfrentamiento que mantienen los dos grandes partidos por conseguir
la Casa Blanca, superior incluso al que se dio durante la campaña
electoral.
El observador designado por George W. Bush para supervisar el
recuento de votos en el estado que dará la presidencia
a uno de los dos candidatos, advirtió que el recuento
manual puede estar condicionado por "el error humano y la
subjetividad individual", algo que no ocurré con
el recuento mecánico. "Las máquinas no son
ni republicanas ni demócratas y, por tanto, no pueden
ser parciales", precisó Baker.
Asimismo, el ex secretario de Estado apuntó que el recuento
manual, lejos de "servir al interés nacional",
puede dar lugar a "enredar" aún más la
situación electoral en Florida. Según Baker, el
Partido Republicano, que presentó la demanda en un tribunal
federal del sur de Florida, ha actuado para mantener "la
equidad, la integridad y la coherencia" de las votaciones.
Baker pidió de nuevo a los demócratas que cesen
en su intento de prolongar el proceso electoral y, "por
el bien del país", acepten los resultados que ya
existen, a la espera únicamente de que lleguen los votos
por correo del exterior.
Reacción demócrata
Los demócratas reaccionaron de inmediato y reiteraron
que el recuento manual "debe realizarse". "No
existe absolutamente ninguna razón por la que los votos
de la gente no puedan ser contados por seres humanos", manifestó
el portavoz de la campaña de Al Gore, Doug Hattaway a
CNN.
Hattaway reiteró que la campaña
de Gore está dispuesta a defender sus intereses ante la
justicia. "Estos recuentos han sido autorizados por los
funcionarios locales", indicó. A su juicio, los republicanos
quieren ir a la justicia para "impedir a los funcionarios
locales que cuenten los votos de sus ciudadanos". "Nosotros
apoyamos la decisión de tener un escrutinio completo,
justo y exacto", subrayó.
Mientras aumenta la incertidumbre sobre
cuál va ser el desenlace electoral, en dos condados de
Florida se inició esta mañana el recuento manual
de votos solicitado por los demócratas.
Los funcionarios del condado de Volusia
empezaron a contar los 183.256 votos emitidos allí, mientras
en Palm Beach iban a hacer lo mismo en una muestra de tres distritos,
tal y como lo solicitaron los demócratas. También
se iba a llevar a cabo un nuevo recuento mecánico, requerido
por los republicanos.
En Broward estaba previsto que el recuento
manual de 4.000 votos, procedentes de tres distritos de muestra,
se llevara a cabo el próximo lunes y en Miami-Dade está
por decidir aún si se concedía a los demócratas
su deseo de volver a contar los votos a mano.
Los datos oficiales de la Secretaría
de Estado de Florida conceden a Bush una ventaja de 961 votos,
después del recuento de 66 de los 67 condados que componene
la región y a falta de que se aclare la situación
en Palm Beach. Sin embargo, datos oficioso de la agencia Associated
Press dan al republicano algo más de 300 votos sobre su
oponente en el conjunto de Florida.
Batalla legal
Así las cosas, los 25 votos electorales que darán
la presidencia de los Estados Unidos a uno de los dos candidatos
siguen en el aire, en medio de un batalla política que
enfrenta a republicanos y demócratas y que lleva camino
de decidirse en los tribunales.
Mientras los observadores de ambos partidos
se enfrentan en Florida, los dos candidatos tenían previsto
pasar el fin de semana en la intimidad .
Bush se encuentra en su rancho de Texas
reunido con el candidato a la viceprensidencia Dick Cheney diseñando
su virtual gabinete, pues considera que el resultado final le
colocará en la Casa Blanca, mientras que Gore asistió
anoche a una cena de futbol americano con su hijo en Washington,
a la que no tuvieron acceso los medios de comunicación.
La incertidumbre se mantiene en otros estados
del país, como Oregón y Nuevo México, en
los que los estrechos márgenes podrían dar lugar
a un nuevo recuento. Según dados provisionales los cinco
compromisarios de Nuevo México irían a parar al
contador republicano, mientas que los siete de Oregón
habría que anotarselos a Gore. No obstante, estos estados
no son determinantes para el resultado final de la elección
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