Los condados desafían
la orden del Gobierno de Florida de entregar los resultados
Funcionarios locales
y autoridades demócratas llevan al Gobierno de Jeb Bush
ante los tribunales para mantener el recuento manual de votos
MERCEDES GALLEGO. ENVIADA
ESPECIAL PALM BEACH
La junta electoral de West Palm Beach se
irguió ayer en rebeldía contra el Gobierno de Florida,
que ha decidido certificar hoy los resultados del Estado con
o sin los cuatro condados en disputa. Los funcionarios locales
han prometido mantener el conteo manual y pidieron la intervención
de la fiscal Janet Reno, mientras recurren de urgencia a los
tribunales estatales.
A primera hora, un juez federal, nombrado por Clinton hace cuatro
años, escuchó los argumentos republicanos durante
casi cuatro horas. Los conservadores habían pedido un
Tribunal federal que detuviese el recuento manual bajo el argumento
de que es más arbitrario que el automático y discrimina
al resto del país. El magistrado rechazó la petición.
El recuento manual de una muestra del 1% tomada en West Palm
Beach demostró el sábado que hay diferencias sustanciales
con el escrutinio mecánico, por lo que la junta decidió
extender la labor a todo el condado. La junta anunció
ayer que dos equipos en turnos alternos de 14 horas tardarán
una semana en revisar las 420.000 papeletas que se recogieron
el martes.
Sólo en el condado de Volusia se habían descubierto
hasta ayer 320 nuevas papeletas que podrían dar un giro
a las elecciones. Con ese argumento la junta electoral pidió
al Gobierno de Florida poder completar el recuento manual. «Vamos
a intentar tener los resultados a tiempo, pero no podemos garantizarlo
porque queremos hacerlo bien», rogó el juez Michael
McDermont, presidente del comité de Volusia.
Audiencia por teléfono
El comité retó ayer la decisión gubernamental
ante un tribunal estatal de Tallahasee (Florida), donde un juez
tomó la insólita decisión de realizar la
audiencia por teléfono, dada la urgencia de la queja.
El Partido Demócrata salió en su ayuda, por medio
de su portavoz en el contencioso electoral. El ex secretario
de Estado Warren Christopher acusó a la secretaria de
Estado de Florida, Katherine Harris, de haber tomado una decisión
«arbitraria e irracional que obedece a motivos políticos»
para beneficiar a George Bush. Christopher anunció que
su partido, con Gore al frente, se ha unido a la demanda interpuesta
por el condado e insinuó que la secretaria de Estado puede
tener intereses políticos en el asunto.
La decisión del Gobierno de Florida, encabezado por Jeb
Bush, hermano del candidato republicano, ordena emitir la certificación
electoral con el recuento automático, ignorando el manual
y sólo pendiente de los votos por correo, que deberán
abrirse el viernes.
En la muestra del 1% analizada el sábado Gore ganó
33 votos y Bush, 14. La diferencia de 19 votos, extrapolada al
total, indicaría 1.900 votos de ventaja para el demócrata,
suficiente para ganar. Además, los funcionarios observaron
que en 144 de las papeletas rechazadas por doble perforación
el votante había elegido a Gore y al ultraderechista Pat
Buchanan, cuyo círculo figuraba junto al nombre del demócrata
en la papeleta, por un error de diseño.
Mientras, en un ensayo presidencial que se antoja prematuro,
Gore se fotografió ante la Casa Blanca. Cuando los informadores
aguardaban expectantes para realizar al aspirante demócrata
alguna pregunta, éste se limitó a leer un comunicado.
«Hay mucho en juego. No sólo quién gana la
presidencia, sino la integridad de nuestra democracia y asegurar
que la voluntad del pueblo sea escuchada», manifestó
entre otras pocas cosas.
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