Presidentes históricos

PORTADA
Noticias
CANDIDATURAS
Fernando Lamikiz
Javier Uria
ELECCIONES 2001
Entrevistas
Jornada electoral
La polémica
Choque de estilos
Athletic 2000-2001

Noticias

Uria y Lamikiz movilizan al 53% de los socios en la recogida de firmas

El empresario aventajó al abogado por 21 avales, tras presentar una segunda remesa con 177

IGNACIO MEDRANO

Javier Uria y Fernando Lamikiz se disponen a protagonizar las elecciones más reñidas de la historia del Athletic. Así lo indica la elevada e igualadísima cifra de avales que los dos ex directivos de José María Arrate presentaron ayer en Ibaigane (8.035, frente a 8.014, respectivamente), como resultado de una dura batalla en la que han conseguido movilizar a la mitad de los socios con derecho a voto (el 53%).

Los números definitivos se conocerán el jueves, fecha en la que, una vez concluido el control de las firmas, la junta electoral procederá a la proclamación de las candidaturas. En cualquier caso, las cifras marcan desde ahora todo un hito en la historia del club, atribuible tanto al delicado momento deportivo que atraviesa el Athletic como a la ambición con la que el abogado de Busturia y el empresario de Zeberio afrontaron la recogida de los avales de los socios. Los dos querían ganar este primer asalto del proceso electoral. Al final, combate nulo. La ventaja de Uria se redujo a una simbólica renta de 21 firmas, un empate técnico a efectos estadísticos.

Uria, en dos entregas

En la jornada fijada por el calendario electoral como fecha límite para la entrega de avales rompió el fuego Uria, con puntualidad británica. Como había anunciado, acudió a Ibaigane a las once de la mañana y presentó, visiblemente satisfecho, las rúbricas de 7.858 socios con derecho a voto guardadas en ocho cajas de gran tamaño.

Aunque la marca pulverizaba los 6.700 avales que acompañaron a la candidatura de Arrate en 1994, la cifra más alta conocida hasta la fecha, los colaboradores del antiguo adjunto a la presidencia anunciaron que aún presentaría por la tarde algunas más, probablemente en torno a 200. Por fin, a las ocho y media de la tarde, cuando ya conocía el saldo de su rival, entregó un resto de 177.

Uria arrebató así a Lamikiz el simbólico rol de ganador, que había permanecido en manos de éste durante seis horas y media. El abogado de Busturia también había ‘rebañado’ hasta la última firma por la mañana. De hecho, el que ha sido directivo de Arrate durante siete años se presentó en la sede social del club con 48 minutos de retraso sobre la hora para la que había anunciado su llegada, la una de la tarde.

Como antes había hecho Uria, Lamikiz entró en una sala de Ibaigane y rellenó el certificado oficial que le entregó el secretario del club, Manolo Morán, para cumplir con el requisito de la entrega de firmas. Fue entonces cuando dio a conocer la cifra, con una sonrisa en los labios: 8.014.

Hasta última hora

Lamikiz confesó después que su candidatura no había dado por concluida la recepción de firmas hasta prácticamente las 13.30 horas, cuando recibió sendas remesas de Leioa y Getxo. Además, dijo estar convencido de que aún llegarían más por la tarde a sus oficinas, pero anunció que ya no remitiría ni una sola más al club.

En total, entre los dos precandidatos presentaron 16.039 firmas. El censo electoral del club lo integran 29.884 socios por lo que la fase de recogida de firmas, importante pero en ningún caso decisiva, habría movilizado al 53,7% del total.

La junta electoral deberá examinar todas las rúbricas antes de proceder a la proclamación de las candidaturas, para lo que sólo es preceptivo obtener el aval del 5% de los socios con derecho a voto. Los estatutos establecen que cada socio sólo puede respaldar a uno de los aspirantes a la presidencia, por lo que, en caso de duplicidades, la firma quedará anulada en todas las papeletas donde aparezca. Lamikiz advirtió ayer de que puede haber «un montón» de casos.

Pese al empeño que pusieron en esta batalla, los precandidatos coincidieron en que la recogida de firmas no es decisiva. En 1994, Arrate arrasó -6.700, por 2.001 de Gorordo y 2.000 de Lertxundi-. Después, el industrial bilbaíno se convirtió en presidente con 8.000 votos, apenas 1.300 más que su antecesor. En aquellos comicios participaron 17.422 socios, récord en la historia del club.


Más noticias