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JUPP HEYNCKES, EX ENTRENADOR DEL ATHLETIC
«Este Athletic es mucho mejor que el que yo tuve»

«Voy a estar al tanto, pero no quiero entrar en el proceso electoral», dice el candidato de Uria al banquillo. «A Guerrero hay que recuperarle, porque es un jugador de unas condiciones impresionantes»

Jon Agiriano

Hace casi un mes, por una de esas carambolas insospechadas del destino, Jupp Heynckes volvió a entrar en la órbita del Athletic. Javier Uria se reunió con él y le ofreció el banquillo rojiblanco si salía elegido presidente en las elecciones del 1 de junio. El técnico alemán, tras la sorpresa inicial, pidió al candidato dos semanas de reflexión.

–«Tenía varias ofertas de Grecia, Francia, Turquía, Alemania y España, todas de equipos que van a jugar la UEFA o la Liga de Campeones, y quería sopesarlo todo», explica, desde su casa de Moenchengladbach, su ciudad natal.

–¿Qué le hizo decidirse a dar el sí?
–Desde el principio, me hizo mucha ilusión la posibilidad de volver al Athletic. Es cierto que me daba pena no poder estar en competición continental la próxima temporada, pero la ilusión de regresar era mayor. Y lo era por varias razones: porque conozco esa casa y sé lo seria que es, porque me gusta la idiosincrasia de la gente vasca, muy parecida a la alemana, y también porque pasé allí dos temporadas muy buenas.

Son las doce del mediodía. Aunque la conversación es vía telefónica y Heynckes ha pasado dos días muy amargos –el lunes murió su suegro, tras una larga enfermedad, lo que le impidió estar ayer en la final de Milán como comentarista de TV–, al entrenador alemán se le nota ilusionado ante el reto que se le puede abrir a partir del próximo 30 de junio.

–«La aventura del Athletic merece la pena. Pienso que se pueden hacer grandes cosas porque este equipo es mucho mejor que el que yo tuve. Hay más internacionales, más calidad en general dentro de la plantilla».
En la mejor Liga

–Este año, sin embargo, el rendimiento ha sido decepcionante. ¿Ha seguido la trayectoria del Athletic? ¿Conoce al equipo?
–Sí, he seguido al Athletic a través de la televisión. Siempre he tenido un interés especial en ver al Athletic y creo que lo conozco bien. En realidad, creo que conozco muy bien la Liga española. Es la que más me interesa. Para mí es la mejor del mundo.

–¿Y cuál es su diagnóstico de lo que ha ocurrido?
–En este momento, no tengo derecho a hablar de estas cosas. El Athletic todavía está en competición y tiene su entrenador. De todas formas, creo que la gente debería valorar las circunstancias que se han producido esta temporada. Yo lo que puedo decir es que Txetxu Rojo es un gran entrenador. Le conozco. He visto su trabajo en el Celta, en el Salamanca o en el Zaragoza. Nadie puede dudar de su categoría. Lo que ocurre es que, a veces, todas las circunstancias corren en contra de uno. A Txetxu le ha pasado algo de eso.

–¿Cree que el Athletic, con su filosofía, puede ser competitivo en la mejor Liga del mundo, como usted dice?
–La filosofía del Athletic la impone el socio. Es su deseo jugar con jugadores de la tierra. Por tanto, hay que planteársela como un reto. Es cierto que las dificultades son muchas, porque el mercado es muy limitado y los precios se han desorbitado. Pero hay que confiar en la cantera. El futuro del Athletic es sacar jugadores de Lezama. Mi experiencia me dice que siempre salen jugadores. Algunos pueden estar algo verdes, pero, si se les da confianza para que crezcan en el primer equipo, salen adelante. Al jugador de cantera le hace una ilusión enorme subir al primer equipo. Es un estímulo grandísimo para ellos. Yo lo recuerdo con Guerrero, Carlos García, Valencia, Galdames o Karanka. Ahora son jugadores de renombre.

–Por lo que dice, su idea, de llegar a ser entrenador, es hacer lo que hizo en su primera época: intentar dar oportunidades a los jugadores del filial.
–Esa intención siempre hay que tenerla, aunque tampoco es cuestión de que los jugadores debuten por debutar. Tienen que demostrar que están a la altura de la competición. Pero para comprobar si van a estarlo es necesario darles un margen de confianza en sus comienzos. Al final, piense que todas las grandes estrellas han salido de abajo, a todos, Raúl, Figo o Zidane, ha habido alguien que les dio una oportunidad siendo muy jóvenes.

El caso de Guerrero

–Hablando de oportunidades, usted se la dio a Guerrero, que lleva un par de temporadas rindiendo a un nivel bajo. Hay quien dice que no volverá a ser el jugador que fue.
–Julen tiene 27 años. Está en una edad perfecta. Sé que ha pasado momentos malos, con lesiones y otras cosas, y que últimamente no ha estado bien. Hay que recuperarlo, porque es un futbolista de unas condiciones impresionantes. No conozco muchos con su talento.

–Decía que la actual plantilla del Athletic es mucho mejor de la que tuvo bajo sus órdenes. ¿Qué jugadores le gustan?
–Prefiero no dar muchos nombres, pero está claro que algunos jugadores han crecido mucho en estos años. Urzaiz, por ejemplo. Yo ya lo conocía, pero su evolución ha sido muy buena. Me parece un tipo de jugador fundamental en el fútbol actual. Ese delantero tipo Kluivert o Carew, el Athletic lo tiene en Urzaiz....

–Durante su etapa en el Athletic, usted hizo famoso el rombo en el centro del campo. En Bilbao, todavía se recuerda aquel esquema. De volver a ser entrenador, ¿piensa seguir utilizándolo?
–¿El rombo? Je, je. Creo que es prematuro hablar de estas cosas porque todavía no soy entrenador. Si llego a serlo, entonces hablaremos. Mi trabajo empezará cuando sepa si Javier Uria es elegido presidente o no. Hasta ese momento, estaré al tanto de lo que pasa, pero nada más. No quiero entrar en el proceso electoral. De todas formas, creo que en Bilbao la gente conoce perfectamente cuál es mi filosofía, mi forma de ver el fútbol.

–Aunque no haya empezado a trabajar, hay algo que es evidente en vista de los resultados del equipo en las últimas temporadas: que hace falta una renovación, aire fresco en la plantilla.
–Desde luego, hay que hacer una buena planificación. Ver lo que hay en el club, sobre todo en el filial, y mirar en el mercado para ver si hay algo interesante y asequible. Si lo hay y se puede reforzar el equipo, mucho mejor. A partir de ese momento, ya todo es cuestión de trabajar, de imprimir al equipo un estilo, una idea muy clara de juego, y dejar que los jugadores saquen su garra de siempre. Mire, en esta vida hay muchas cosas que se consiguen a través de la voluntad. Y mi voluntad, mi deseo si puedo volver a ser entrenador del Athletic, es que la gente disfrute con su equipo.

Su salida del Athletic

–El único lunar de su etapa en el Athletic fue su salida del club. Hubo gente que no la entendió. ¿Es consciente de ello?
–Sí. Lo que puedo decir es que yo dejé al equipo en quinta posición, clasificado para la Copa de la UEFA. Lo demás, mi marcha del club, fue algo estrictamente personal.

–Se le acusó de haberse ido porque tuvo la sensación de que ya había tocado techo.
–Sí. Se han dicho cosas que no son ciertas. Mi marcha no tuvo nada que ver con el Athletic. Fue algo muy particular. Piense una cosa. Todo el mundo en Bilbao sabía de mi amistad con Txetxu Lertxundi, que la sigo manteniendo. Yo supe entonces que el irme del Athletic podía suponer que él perdiera las elecciones. Y si, a pesar de ello, a pesar de saber que iba a hacer daño a un amigo, tomé esa decisión, es que era una decisión muy sincera, muy personal. No tuvo nada que ver con la cuestión deportiva.


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