El Correo Digital - Periódico de Bilbao y Vitoria, Noticias y Servicios: Empleo, Ocio y el tiempo en Bilbao
 
Lunes, 29 de octubre de 2007
Registro
Portada
Crónicas
Audios
Fotografías
Ruta ascenso
Foro
Nanga Parbat
Crónicas de 1.JUNIO           12 13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30      
2.JULIO                     1 2 3
4 5 6 7 8 10 11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31

DÍA 17
Desde el Campo Base



Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.

Los suizos estrenan la cima del Nanga esta temporada
Laurent Gillioz y el porteador de altura paquistaní Alí Razá hicieron cumbre ayer tarde tras 17 horas de ascensión

DE REGRESO. Edurne Pasaban sonríe a su llegada al CB. / F. J. Pérez'.
· Iván Vallejo toma el relevo del grupo de Edurne

El seguimiento desde el campo base resultó agónico. Con unos simples prismáticos se podía observar la evolución de tres puntitos en la inmensidad de la montaña. Desde que amaneció se pudo distinguir su cansino paso por el 'plateau' Bazin, una amplia meseta situada en la base de la pirámide cimera, a 7.850 metros. A media mañana estaban al pie del trapecio somital (7.900 m.). Descansaron un rato y, de pronto, uno se separó del grupo y comenzó a descender. Los otros dos siguieron para arriba.

Por fin, sobre las tres de la tarde (hora local), las dos hormiguitas se encontraban a unos pocos metros de la cumbre. Las rocas cimeras permitieron que el instante de la cumbre fuera un momento íntimo para los dos alpinistas. Y un cuarto de hora más tarde, descendían a toda velocidad por las palas de nieve cercanas a la cumbre.

Entonces, por fin (la última vez había sido a las seis de la mañana), la radio del campamento suizo volvía a tomar vida. Era André Georges, el líder del grupo, que comunicaba las últimas noticias. Lo que debió de ser una explosión de júbilo se quedó en una mezcla de sentimientos contrapuestos. El que se había dado la vuelta era él. Todos en el CB habían apostado por su compañero, Laurent Gillioz, novato en estas lides 'ochomilistas', o en su defecto el porteador de altura, el paquistaní Alí Razá, que en esta expedición ha participado más como otro miembro del grupo que como porteador.

Pero no. Había sido el veterano André, 52 años, la mitad de ellos gastados como guía en Alpes, y nueve 'ochomiles' a sus espaldas, el que se había tenido que dar media vuelta. A menos de doscientos metros de la cumbre. Una mezcla de agotamiento y problemas gástricos había podido con él. Según explicó, había sido el encargado de abrir huella -en algunos puntos casi hasta la cintura- durante buena parte de la ruta y, ya avanzado el día, había comenzado a vomitar y a sentir fuertes dolores de estómago que le impidieron continuar.

Todo había comenzado mucho antes. Pero mucho antes. Concretamente, a las ocho de la tarde del domingo, hora a la que los tres alpinistas abandonaron la tienda del campo III (6.800 m.). La empresa tenía una envergadura nada habitual. Su objetivo, ascender en estilo alpino los más de 1.300 metros de desnivel hasta la cumbre. Y lo consiguieron, aunque tras una agotadora jornada de 17 horas.

El descenso

Pero aún quedaba bajar. En estas situaciones, el momento más problemático. Después de reunirse los tres en la base del trapecio cimero,, iniciaron un largo descenso con la meta puesta en el campo III. Pese al cansancio y lo tarde que era, pasaron de largo la tienda de los checos en el campo IV, que ayer ascendieron desde el C-II para intentar hoy la cumbre, y prosiguieron su camino hacia el C-III. El motivo, que no querían molestarles después de haber utilizado su tienda la tarde anterior en el C-III.

Por fin, sobre las ocho y media, ya noche cerrada sobre el Nanga Parbat y 24 horas después de comenzar a andar, alcanzaron el campo III, pero allí les esperaba una desagradable sorpresa. La tienda en la que habían dormido la tarde anterior, la de los checos, ya no estaba. Es la que Radek Jaros y Pietr Masek habían subido para dormir en el C-IV.

En busca de los suizos

A esas alturas, en el campo base se realizaban ya todo tipo de hipótesis sobre el comportamiento del grupo suizo. Conjeturas totalmente peregrinas a la vista de la situación, ya que no tiene nada que ver la perspectiva de una situación al calor del campo base, a 4.100 metros, que en medio de la noche, a 6.800 metros y tras 24 horas andando, cima del Nanga Parbat incluida.

Al cierre de esta edición, la decisión, recomendada desde el CB vía walkie a un André en cuya voz el agotamiento se hacía más que evidente, era que vivaquearan en el C-III intentado utilizar el infiernillo que habían llevado precisamente para esa eventualidad. Y hoy, una vez se haga de día, intenten descender hasta el C-II. Al mismo tiempo, desde el CB se avisó anoche a todos los miembros de expediciones que pernoctaron a esa altitud para que, incluso ante de que amanezca, salgan en busca del equipo suizo.

 


Galería de fotografías
La ruta de ascenso GRÁFICO
El equipo de Edurne GRÁFICO
La expedición
Josu Bereziartu Marianne Chapuisat
Ester Sabadell Iván Vallejo
La expedición de Edurne Pasaban la completan Josu Bereziartu, Marianne
Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo.