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Lunes, 29 de octubre de 2007
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DÍA 13
Desde el Campo Base



Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.

La expedición ya está cerca del campo II
La ruta está equipada hasta la base del muro Kinshofer, donde tienen previsto instalar las cuerdas fijas

El grupo retira la nieve para montar el campo I. /'Al Filo'.

Dos días de un sol espléndido han sido suficientes para revolucionar el campo base del Nanga Parbat. La paciencia no es una de las virtudes de los alpinistas, al menos cuando están en cotas bajas, y en cuanto la climatología ha mostrado una mínima bonanza todos han empezado a hacer la mochila para ir hacia arriba.

Estos dos últimos días han servido para cumplir con el plan conjunto previsto inicialmente. El campamento I está totalmente equipado y abastecido y cada grupo ha subido la cuerda que le correspondía. La progresión es tal que los dos miembros de la expedición suiza, encabezada por André Georges (9 'ochomiles'), Jorge Egocheaga y la francesa Sandrine de Choudens, ambos enmarcados en la expedición asturiana, han llegado y equipado hasta la base del muro Kinshofer, a 5.900 metros. Los suizos incluso durmieron allí para acelerar la aclimatación, ya que su plan es hacer un ataque rápido a cumbre en el plazo de una semana en alpino desde el C-II si el tiempo aguanta.

Así que el siguiente paso es superar el muro Kinshofer y montar, justo por encima de él, en una pequeña repisa, el campo II, a 6.100 metros de altitud. El trabajo va a ser arduo ya que las expediciones han acordado instalar dos líneas de cuerda fija, una de subida y otra de bajada, para evitar problemas de atasco entre el casi medio centenar de alpinistas que se apostan a intentar la cumbre esta temporada por la vertiente Diamir. Además, han decidido cortar todas las cuerdas de años anteriores «que no son más que un peligro si te agarras a ella sin darte cuenta», explica Edurne Pasaban. El muro tiene incluso los restos de una escala instalada en los años noventa, muestra de la masificación que ha vivido esta ruta en la última década. En diez años, desde 1995, 128 personas han hecho cumbre por aquí, mientras que en 33 años, desde 1962, cuando fue abierta, hasta 1995 fueron 85 las personas que la hollaron subiendo por el muro Kinshofer.

Vallejo, de avanzadilla

La avanzadilla en busca de este objetivo la integran Iván Vallejo, Hassan, el porteador baltí de la expedición, y tres miembros del grupo que lidera Carlos Pauner, el navarro Ricardo Valencia, el asturiano Nacho Orviz y el zamorano Martín Ramos. Ayer partieron los cinco a las seis de la tarde para hacer noche en el C-I y hoy, de madrugada, ascenderán hacia el muro Kinshofer con el objetivo de equipar con cuerdas fichas sus cien metros de desnivel. Si lo consiguen, el 'ochomilista' ecuatoriano instalará una tienda del grupo de 'Al Filo...' en el campo II y regresará al campo base.

Mañana tomarán el relevo de Vallejo el resto de expedicionarios, que repetirán la maniobra de Iván un día más tarde con el objetivo de abastecer de material y comida ese campo II e instalar una segunda tienda. O, en su defecto completar el trabajo del grupo precedente si es que no han podido con el muro.

Estos horarios tan atípicos de salida del campo base hacia los campamentos de altura vienen determinados por la peligrosidad de la montaña, aún muy cargada de nieve. Aunque ella misma se encarga de desmontar la lógica que dice que las horas más peligrosas de cara a los laudes son las centrales del día, cuando el sol pega de lleno en la pared Diamir.

Ayer, sin ir más lejos, sobre las dos de la madrugada, un gran estruendo despertó a todo el campo base: una enorme avalancha barrió la parte izquierda de la vertiente oeste del Nanga Parbat. Su onda expansiva alcanzó el campo base en forma de un fuerte vendaval que lo dejó teñido de blanco y llegó a desplazar decenas de metros los bidones de material y a desmontar las pequeñas tiendas utilizadas como retrete y ducha. Por la mañana, cuando el grupo de 'Al Filo' se acercó para filmar unas secuencias a una par de lagos situados en la ruta de camino al C-I, junto al glaciar, a una hora del CB, comprobaron que ya no existían. Habían sido sepultados por el alud.

Mientras tanto, la expedición de Alberto Iñurrategi se encuentra ya a los pies de El Ogro, pico de 7.285 metros situado en el corazón del Karakorum y ascendido únicamente dos veces. Tras una aproximación de cinco días por el glaciar de Biafo, el pequeño grupo, que completan José Carlos Tamayo y Jon Beloki, ha instalado ya el campo base a 4.500 metros de altitud.

 


Galería de fotografías
La ruta de ascenso GRÁFICO
El equipo de Edurne GRÁFICO
La expedición
Josu Bereziartu Marianne Chapuisat
Ester Sabadell Iván Vallejo
La expedición de Edurne Pasaban la completan Josu Bereziartu, Marianne
Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo.