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Lunes, 29 de octubre de 2007
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DÍA 40
Desde el Nanga Parbat



Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.

Celebración en el campo base
Edurne Pasaban aún no sabe si atacará el Broad Peak
La austriaca Gerlinde Kalterbrunner asciende el G-II y alcanza a la tolosarra con ocho 'ochomiles'

EN LA CUMBRE. Edurne Pasaban posa para la cámara sobre la cima del Nanga Parbat. / 'AL FILO'
· El Nanga se cobra su tributo

Al mediodía pudieron proclamarlo bien alto, cumpliendo el tópico, en este caos más cierto que nunca, de que las montañas sólo están ascendidas del todo cuando se está de vuelta en el campo base. A esa hora, el equipo completo de 'Al Filo' cruzaba el glaciar. Aún quedaba media hora de marcha hasta el campo base, pero el último obstáculo, el último peligro, había quedado atrás. Así que quienes habían quedado en el CB no aguantaron la espera y subieron hasta el glaciar a recibirlos. En realidad, los paquistaníes del grupo -cocinero, guía, ayudantes- subieron hasta el C-I cargados con refrescos y cerveza, de los que dieron buena cuenta los expedicionarios.

Sólo el champán se reservó para el glaciar. Fue el emotivo momento del reencuentro de los escaladores con el director del programa de televisión, Sebastián Álvaro. Saludos, abrazos y alguna que otra lágrima de emoción se desparramaron sobre el hielo. No en vano, las emociones de la ascensión -y quizá sobre todo del descenso- aún estaban muy presentes en la memoria de todos ellos.

Fue el momento culminante de una jornada que para todos ellos había comenzado mucho antes, muy pronto, a las seis de la mañana, pese al cansancio del día de cumbre. Pero lo prioritario era alcanzar el campo base. A la que más le costó bajar fue a Ester Sabadell, la que más había acusado el cansancio la jornada anterior, pero con la ayuda y el apoyo de sus compañeros descendió sin mayores problemas.

Ya en el campo base, llegó el momento del parte de guerra, de lamerse las heridas. La primera la catalana, que descendió con algunos dedos tocados por el frío, sin llegar a ser congelaciones. Edurne Pasaban también bajó con una rodilla dolorida por una pequeña caída durante el descenso. Y Josu Bereziartua se recuperaba a marchas forzadas del problema estomacal que la noche de cumbre le obligó a salir de la tienda cinco veces en apenas cuatro horas y que le llegó a hacer temer por su condición física de cara al ataque a cumbre.

A la hora del balance, la unanimidad fue total a la hora de hablar del frío que pasaron todos tanto durante la ascensión como en la cumbre. En este caso por el viento. «En la cima seguramente soplaría a treinta o cuarenta kilómetros por hora, con lo que la sensación térmica rondaría los 25 o 30 bajo cero», explicaba Josu Bereziartua, que pudo comprobarlo al sacar la cámara de vídeo e intentar grabar unas imágenes. «Apenas pude grabar medio minuto, se me congeló inmediatamente», explicó.

También ayer quedaba ya como mera anécdota los apuros que pasó Ester Sabadell en el descenso y que llevó a Josu a anunciar al CB por walkie sus dudas de que llegarían al capo IV antes de anochecer. «En ese momento no me extraña -explicó Ester-, pero es que hubo un rato en que no podía dar más de tres pasos seguidos. Y además el frío me hacía tener una tiritonas que casi no me dejaban andar».

Por la tarde, tras recuperar el apetito para la cena, donde el champán volvió a correr, acompañado incluso de una tarta de celebración, el cansancio caía a plomo sobre los alpinistas y todos ellos fueron retirándose a sus tiendas en cuanto pudieron. Era el primer día en casi una semana en el que de verdad iban a poder descansar. Cansados pero con la agradable sensación del deber cumplido con creces.

Récord compartido

Y mientras Edurne disfrutaba de su octavo 'ochomil', a doscientos kilómetros de allí, en una cumbre que divisó perfectamente desde la cima del Nanga Parbat, Gerlinde Kalterbrunner le daba cumplida réplica.

La austriaca ascendía ayer el Gasherbrum II y reimplantaba así la igualdad en la carrera femenina de los 'ochomiles'. Poco más de 24 horas le ha durado la primacía a la tolosarra, que lejos de mostrarse apesadumbrada por el hecho, felicitó públicamente a Gerlinde.

«De verdad que me alegro por ella y espero que tenga suerte en su próximo objetivo», que no es otro que el Broad Peak, sobre el que por cierto, Edurne sigue sin desvelar si en los próximos días acudirá o no a él. «Acabo de bajar del Nanga Parbat. Quiero disfrutarlo y no pensar en otras cosas por el momento», explicaba ayer.

La ascensión de Gerlinde al Gasherbrum II fue fulgurante. El domingo había descendido desde el campo II al CB porque las previsiones meteorológicas no eran buenas. Pero en cuando vio que la ventana de buen tiempo se mantenía el mismo martes volvió a la montaña y en dos días ha hecho cumbre.

Galería de fotografías
La ruta de ascenso GRÁFICO
El equipo de Edurne GRÁFICO
La expedición
Josu Bereziartu Marianne Chapuisat
Ester Sabadell Iván Vallejo
La expedición de Edurne Pasaban la completan Josu Bereziartu, Marianne
Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo.