| DÍA 37 |
| Desde el Nanga Parbat |

Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.
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Los hermanos Pou,
en las Torres del Trango
Definitivamente, lo más granado del alpinismo vasco se
ha dado cita en Pakistán. Los últimos que faltaban,
los hermanos Iker y Eneko Pou, ya se encuentra a los pies de su
objetivo. La Torre sin Nombre (6.257 m.), uno de los picos del
grupo de las Torres del Trango, que se encuentran a la entrada
del glaciar de Baltoro, en el Karakorum. Su objetivo correspondiente
a Asia dentro del proyecto '7 paredes, 7 continentes' es 'liberar'
la vía 'Eternal Flame'.
'Eternal Flame', mil metros de roca granítica prácticamente
vertical, fue abierta en 1989 por Wolfgang Gulich, Kurt Albert,
Milan Sykora y Christof Stiegler. La expedición alemana
firmó una elegante vía de más de 30 largos,
con dificultades superiores al 7c+ a más de 6.000 metros
de altura, de los que al menos dos aún no han sido resueltos
en libre.
La expedición se encuentra al pie de la montaña
desde el pasado día 11, aunque el mal tiempo apenas les
ha dejado más que instalar el campo avanzado, a cinco mil
metros de altitud en la base de la pared. Una avalancha de lodo
y piedras provocada por las lluvias torrenciales incluso arrasó
parte del campo base que comparten con dos expediciones coreanas,
una polaca, una madrileña y una americana. Y aún
faltan una francesa y otra alemana. «A todas luces demasiada
gente para una misma entrada a la Torre», explicaba ayer
desde el campo base Eneko.
El plan de los hermanos vitorianos consiste en meterse esta misma
madrugada en la pared aprovechando la ventana de buen tiempo que
los partes meteorológicos alargan hasta el próximo
viernes. Si todo marcha según lo previsto «esperamos
que para el jueves o viernes podamos alcanzar la cumbre»,
indicaba Eneko.
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