El Correo Digital - Periódico de Bilbao y Vitoria, Noticias y Servicios: Empleo, Ocio y el tiempo en Bilbao
 
Lunes, 29 de octubre de 2007
Registro
Portada
Crónicas
Audios
Fotografías
Ruta ascenso
Foro
Nanga Parbat
Crónicas de 1.JUNIO           12 13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30      
2.JULIO                     1 2 3
4 5 6 7 8 10 11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31

DÍA 37
Desde el Nanga Parbat



Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.

El grupo de Pasaban llega al
C-III

'Al filo', aragoneses y franceses unen fuerzas y más de 20 alpinistas intentarán hacer cumbre mañana

DE CHARLA. Pasaban y Bereziartua en un descanso. / 'AL FILO'
· Los hermanos Pou, en las Torres del Trango

Llegan las horas decisivas. El momento de la verdad. Cuando la montaña pone a cada uno en su sitio. La expedición de 'Al Filo' liderada por Edurne Pasaban alcanzó ayer sin novedad el campo III, a 6.500 metros de altitud. Hoy y mañana llegan las jornadas claves, en las que los alpinistas se adentran en territorio adverso y desconocido, lo que Reinhold Messner definió como la 'zona de la muerte'. Hoy subirán al campo IV, a 7.300 metros, y mañana les espera la cumbre del Nanga Parbat.

Desde luego, lo que no van a estar es solos. Con ellos, desde el principio, transitan por la montaña el colombiano Fernando Rodríguez-Rubio, los cuatro miembros de la expedición francesa y sus cuatro porteadores, ascendiendo como Edurne y compañía, de campo en campo. Pero es que ayer se les sumaron a esos planes los nueve miembros de la expedición aragonesa. Inicialmente, el equipo liderado por Carlos Pauner tenía previsto subir hoy hasta el C-IV y mañana intentar la cumbre. Sin embargo, el problema surgido con la desaparición de las tiendas de los japoneses en el C-IV ha trastocado sus planes y retrasado en un día su jornada de cumbre, ya que ahora han tenido que cargar ellos con tres carpas desde el C-II; un esfuerzo extra que les ha obligado a tomarse la ascensión con más tranquilidad e ir también campo a campo.

De esta forma, el Nanga Parbat vivirá en las próximas horas un asedio desconocido. Veinticinco alpinistas intentarán coronar mañana su trapecio somital, en estos días azotado con dureza por el viento, lo que está dejando la ruta en excelentes condiciones. Todo un récord si se tiene en cuenta que el año que más ascensiones hubo, 1999, fueron dieciocho los alpinistas que hollaron su cumbre, pero a lo largo de todo el verano.

Por pura estadística, es poco probable que todos los escaladores que en estos momentos se encuentran en la montaña alcancen la cima, pero también sería extraño que la 'Diosa desnuda' consiga evitar un nuevo récord de ascensiones en esta temporada si se tiene en cuenta que hasta ahora han sido ya catorce los alpinistas que han hecho cumbre.

Buenas condiciones

El principal peligro es la meteorología, pero parece que esta vez ha decidido aliarse con los escaladores y no con la montaña. Aunque todas las tardes una nube se posa sobre el Nanga e incluso descarga algo de nieve, la estabilidad es total y el sol brilla en el cielo durante todo el día. «La ruta se encuentra en excelentes condiciones, y por lo que vemos, por arriba también está quedando perfecta», explicaba ayer Edurne Pasaban. Desde el campo base, el asturiano Jorge Egocheaga, que hizo cumbre el viernes ascendiendo en algunos tramos con nieve hasta las axilas, confirmaba tal afirmación. «Es increíble lo que la montaña ha cambiado en tres días. Creo que van a encontrar la ruta en muy buen estado», explicaba ayer.

Por lo demás, la ascensión al campo III de los miembros de 'Al Filo' discurrió sin contratiempos. Una vez en él, sobre el 'labio', a 6.500 metros de altitud, Edurne Pasaban destacaba sus bondades en comparación con el C-II. «Ha sido una ascensión dura porque venimos muy cargados -a partir del C-III no tienen ningún campo instalado y tienen que ir subiendo todo lo necesario para instalarse- pero creo que todos nos hemos encontrado muy bien. Además, estar aquí es una gozada. Hay sitio para jugar un partido de fútbol. Ahora mismo estamos tumbados, tomando el sol tranquilamente. No necesitamos ni crampones para movernos por aquí", explicaba en una comunicación por radio al mediodía.

Quien tuvo trabajo extra fue Hassan, el porteador. A él le tocó subir hasta el C-III superior, a 6.800 metros, recoger la tienda que hace tres semanas dejó allí Iván Vallejo y retornar con ella al 'labio'. Fueron esos precisamente los únicos momentos de preocupación que vivió el grupo, ya que la nieve había enterrado la tienda y a Hassan le costó algún tiempo encontrarla, lo que durante algunos minutos hizo pensar lo peor, aunque finalmente apareció intacta.

Galería de fotografías
La ruta de ascenso GRÁFICO
El equipo de Edurne GRÁFICO
La expedición
Josu Bereziartu Marianne Chapuisat
Ester Sabadell Iván Vallejo
La expedición de Edurne Pasaban la completan Josu Bereziartu, Marianne
Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo.