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Lunes, 29 de octubre de 2007
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DÍA 30
Desde el Nanga Parbat



Fernando F.J. Pérez
Enviado Especial.

El Nanga Parbat pasa su primera factura
La expedición de Edurne Pasaban encuentra el campo II prácticamente destrozado por el viento y la nieve

Esfuerzo. Uno de los alpinistas camino del C-II. / Al filo.

«Hasta que no subamos no veremos realmente como están los campos de altura». La frase, premonitoria, de Edurne Pasaban, la pronunció hace un par de días, cuando desde el CB se veían aparentemente con normalidad tiendas del campo II, y evidenciaba la experiencia de la tolosarra en estos avatares. Y no andaba muy descaminada.

Ayer, a media mañana, Josu Bereziartua se comunicaba con el campo base nada más alcanzar el C-II, a 6.000 metros. «Esto es un desastre, casi todas las tiendas tienen algún problema y está todo enterrado. Aquí tenemos trabajo para rato». Era el primer balance del 'parte de guerra'. Luego, con más tranquilidad, llegó el recuento pormenorizado de los daños. Una de las dos tiendas de campaña de la expedición había volado literalmente. «Sólo quedan unos cachos de la parte de arriba, del sobretecho», explicaba mas tarde Edurne.

En un primer momento, la preocupación fue que dentro de esa tienda hubiese material, como sacos de dormir o buzos de altura y que habrían volado con la carpa, posibilidad rápidamente descartada. Lo único que pudieron hacer con los restos fue formar un pequeño toldo, a modo de parasol, para descansar durante el día. «Casi todas las tiendas de todas las expediciones están igual que las nuestras. Asturianos, aragoneses, franceses... todos han perdido alguna y están arreglando las otras», indicaba Edurne.

Desperfectos

En un primer momento, también temieron por la integridad de la segunda tienda, lo que entonces sí, hubiese sido un desastre total. Pero tras rescatarla de debajo de la nieve comprobaron que sólo tenía una varilla rota y no ofrecía mayores problemas de habitabilidad. Aunque en su interior el caos era total. «Le ha entrado agua y se ha congelado dentro, así que te puedes imaginar como esta todo dentro», relataba Josu.

A todo esto se sumaba el contratiempo de que no habían podido coger la tienda de los suizos, que estaba situada en la base del muro Kinshofer. El hielo la había anclado de tal forma a la roca en la que estaba instalada que después de media hora a golpes de piolet intentando liberarla, Josu Bereziartua se dio por vencido. «Era imposible sacarla de ahí. Hubiera hecho falta un martillo neumático para liberarla del hielo que tenía», explicó gráficamente.

Todas estas incidencias dejaron en precario la logística de la expedición. De contar con tres tiendas pasaban a tener sólo una. Había que buscar una solución y rápido. Las consultas en el campo base fueron inmediatas y el resultado, también. La expedición japonesa, cuyos miembros subieron ayer hasta el C-III, dieron permiso para utilizar una de sus tiendas y el colombiano Fernando Rodríguez-Rubio, que esta madrugada ha partido en compañía de Iván Vallejo hacia el C-II, tampoco puso objeciones para que utilizaran su tienda individual.

Nuevas tiendas

Así pues, el problema en el campo II estaba ya resuelto. Pero, ¿y en los campamentos superiores? El debate se volvió a abrir entre el campo base y el C-II vía radio. La solución decidida es que el grupo desmonte la tienda superviviente del C-II y la suban al III, así como la prestada por el alpinista ecuatoriano. Además, Iván y Fernando han subido esta madrugada otra tienda, que es en la que dormirán esta noche en el C-II. De esta forma, vuelven a tener cuatro tiendas para los campos III y IV: las dos que suben hoy del II, la que ya hay en el III y la que los checos dejaron en el C-IV en su ataque a cumbre. Aunque la duda ahora radica en el estado que pueda presentar esa carpa, ubicada a 7.300 metros de altura, a la vista de cómo han encontrado las del C-II.

Al margen de estos contratiempo, los alpinistas realizaron la ascensión hasta los 6.000 metros del C-II sin contratiempos. «Hemos subido mucho mejor que la vez anterior, incluido el muro Kinshofer. Se va notando la aclimatación», relataba Edurne. Hoy subirán hasta el C-III, a 6.800 metros.

Mientras tanto, el tiempo sigue siendo motivo de debate en el campo base. Y es que el día no fue todo lo bueno que se esperaba. Amaneció despejado, pero para el mediodía ya estaba cubierto y llovió toda la tarde, hasta el anochecer. Desde el C-II preguntaron insistentemente por los partes, que llegaron a última hora de la tarde: Mejoría progresiva hoy y mañana y excelentes días de cumbre el jueves y viernes. Pero el grupo aragonés, a la vista de la semana que llevamos no se lo acababa de creer y aunque mantienen su salida hacia cumbre para esta próxima madrugada, tras retrasar ayer de nuevo una jornada, «todo depende de como salga hoy el día», matizaba Carlos Pauner.

Galería de fotografías
La ruta de ascenso GRÁFICO
El equipo de Edurne GRÁFICO
La expedición
Josu Bereziartu Marianne Chapuisat
Ester Sabadell Iván Vallejo
La expedición de Edurne Pasaban la completan Josu Bereziartu, Marianne
Chapuisat, Ester Sabadell e Iván Vallejo.