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Otro aspecto curioso con respecto a la consciencia son las supersticiones. El observar mi reacción ante estas cuestiones me va a aportar datos interesantes sobre mi nivel de alerta y mi consciencia. También sobre mi confianza y mi idea sobre el concepto suerte. De mi miedo. Por ejemplo, esas cadenas que antes se enviaban por carta y ahora por correo electrónico ¿Saben de lo que estoy hablando? Esas que empiezan de forma muy hermosa, incluso utilizando supuestas citas del Dalai Lama (que por cierto otros atribuyen a Borges) y que terminan amenazando casi tu vida si no reenvías el mensaje a por lo menos 20 personas ¿Contesto? Si lo hago, ¿por qué lo hago? ¿por interés o avaricia cuando prometen dinero? ¿por miedo?
El miedo es el mayor responsable de la falta de libertad. Pienso que el miedo tiene una frecuencia en la que uno puede sintonizar. Cuando escuchamos hablar de crisis, cuando vemos una película de terror, cuando nos cuentan lo que nos puede pasar si no hacemos esto o lo otro...
Hay que estar muy atentos ante el miedo. Entrar lo menos posible en sintonía con él o ser muy conscientes de que lo estamos haciendo. Y en esos momentos no tomar decisiones que puedan determinar aspectos importantes de nuestra vida.
S¿Qué somos? ¿Somos solo lo que parecemos, aparentamos?
Realizar una mirada interior, contactar con nuestro núcleo del ser me parece fundamental para establecer la dimensión real de nuestra existencia. La espiritualidad es una parte esencial de nuestra naturaleza. La espiritualidad no tiene por qué ser misticismo, ni misterioso ni asociarse al ocultismo. En mi opinión no debe alejarse de la vida cotidiana sino incluirse en ella con plena normalidad.
Confianza
Para confiar en mi capacidad, es importante que sepa que soy una persona respetuosa, conmigo y hacia los demás. Respetarme es procurarme un entorno favorable, no participar, o hacerlo lo menos posible, de situaciones que me generen conflicto, que estén en contra de mi ética. En conversaciones que considere inoportunas, en relaciones en las que tienda a adoptar un papel que me resulte incómodo, ajeno a mi personalidad. En las que permita que me ofendan o utilicen.
En ocasiones establecemos relaciones en las que nos resulta difícil mostrarnos tal cual somos, y dejamos que otros decidan por nosotros por no crear mal ambiente, por agradar, para que la otra persona no se sienta mal.
O somos nosotros los que avasallamos alegando protección. En un intento de hacernos indispensables. Ocultando nuestras debilidades al mostrar solo una aparente continua fortaleza.
A menudo tendemos a confundir flaqueza con vulnerabilidad. En mi opinión, una persona que no teme mostrarse vulnerable es una persona fuerte. Alguien que intenta mostrar sólo su fuerza y niega o esconde sus puntos débiles, acaba debilitando con este esfuerzo su fortaleza.
¿La fuerza es igual a la energía? Bueno, en la "Guerra de las Galaxias" sí.
¿De cuánta energía dispongo? ¿Soy consciente de ella? Habrán (o habréis) observado que la energía tiene mucha relación con la intención y la motivación. Si estoy motivado, si la intención con la que actúo es positiva para mí, el caudal de energía es mucho más abundante que cuando realizo alguna tarea contraria a mi moral o simplemente vacía de significado. Cuando concluyo asuntos que tenía pendientes puedo sentir que tengo más fuerza. También ocurre cuando avanzo en la resolución de algo problemático para mí.
Los problemas en ocasiones nos paralizan. Ser creativos a la hora de afrontarlos puede ayudarnos. Verlos desde otra perspectiva, otro enfoque, posibilita obtener más datos acerca de su resolución.
El análisis a la hora de observar un problema es fundamental. Pero es importante la manera en la que pensamos.
La reflexión activa es aquella que invita posteriormente a la acción, no te paraliza. Nace del control y de la confianza. La reflexión obsesiva es aquella que te lleva al punto de partida y no es productiva. Nace del descontrol y del sentimiento de inseguridad. |