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D. Javier Marías, escritor

Presentación del último volúmen de la trilogía 'Tu rostro mañana'

En Bilbao, a 8 de octubre de 2007
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Javier Marías: Hay un ejemplo muy extremo en la novela que por otra parte es un ejemplo que procede de la vida real. Hay dos personajes a lo largo de la novela, los dos personajes viejos -tienen cerca de 90 años-, uno es el padre del Narrador y otro es un antiguo profesor de Oxford, ya retirado, con el que el Narrador tiene buena amistad y que, además. es en cierto sentido quien le mete en ese grupo para el que luego trabaja. Y esos dos personajes están indisimuladamente y claramente inspirados en dos personas de la vida real, en el caso del padre del Narrador está inspirado en mi propio padre. Yo les pedí permiso cuando inicié la novela a ambos, para utilizar parte de sus biografías; no toda porque hay cosas también inventadas que no sucedieron y parte de su manera de ser y de su manera de pensar y de hablar.

Hay un episodio que se cuenta sobre todo en el primer volumen de los tres en Fiebre y lanza, en el cual se cuenta lo que le pasó exactamente a mi padre que al término de la Guerra Civil, mes y medio después el día de San Isidro 15 de Mayo, la guerra terminó el 1 de Abril. Mi padre había sido republicado, había estado como soldado republicano muy cerca de Julián Besteiro del líder socialista. No había combatido en el frente porque había estado siempre en Madrid, ciudad asediaba y bombardeaba, pero a quien no hubo mucha lucha de, en fin, de trincheras y entonces, bueno, no había hecho nada más. Estaba con el ejército republicano. Bueno, había escrito artículos en el ABC republicano de la época, y tal. Pero las acusaciones que le hicieron -unas acusaciones falsas y muy graves, mucho más graves de lo que había podido hacer realmente- y, bueno, supo que la denuncia a la policía franquista la había hecho quien había sido su mejor amigo desde los tiempos del instituto y, luego, también, un catedrático, para darle más fuerza a esa denuncia, la había suscrito. He hablado de ese asunto con mi propio padre, como también el Narrador habla con el suyo, y a veces le he dicho "pero, bueno, tú nunca previste que este amigo podía resultar ser lo que fue; nunca tuviste un atisbo, una sospecha", y el me decía: "no, nunca"; "y sabes por qué lo hizo", "no lo sé a ciencia cierta; amigos comunes decían que era envidia, pero eso es un poco demasiado fácil, es que me tienen envidia, no digo que no sea verdad en muchas ocasiones, pero también es un poco demasiado fácil como explicación de las cosas. Yo me sorprendía, es decir, cómo pudiste no ver que por utilizar una frase de la novela, en el interior de sus venas del que fue tu amigo había la probabilidad de llegar acometer una cosa tan terrible como delatar a un amigo, y en un momento gravísimo en el cual eso, como ustedes saben, lo que suponía normalmente era que el denunciado, el delatado, acabase sin más ni más en el paredón.

Como ustedes saben, que al final de la guerra y durante mucho tiempo se pervirtió completamente la justicia o lo que es la justicia y en vez de el acusador tener que demostrar que alguien acusado era culpable, el acusado debía demostrar su inocencia, lo cual simplemente es imposible; es decir, si yo digo por ejemplo que usted, señora, mató ayer a una anciana junto al Museo de Bellas Artes y le digo que demuestre usted que no, usted no puede demostrar que no, a no ser que justamente tenga una muy buena coartada, en la hora que la pobre anciana fue asesinada. Pero, ¿cómo se demuestra que uno no ha hecho algo, si se le da valor a la mera acusación y el que tiene que demostrar es el acusado? Pues es prácticamente imposible. Esto es lo que sucedía normalmente en aquellos tiempos, con lo cual, alguien simplemente delatado o denunciado solía acabar en el paredón.

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Conferencias del Aula de Cultura. Año 2009

 


Enrique Pallarés: . La ansiedad. Qué es y cómo manejarla


Fernando Trías de Bes : Qué podemos aprender de la crisis y cómo evitar que vuelva a suceder


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El Aula de Cultura de la Fundación Vocento desarrolla un extenso programa anual de conferencias con el objetivo de contribuir a la difusión de acontecimientos, actitudes y valores que permitan a los ciudadanos desarrollar un juicio crítico sobre los problemas de su tiempo.

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Divergencias 'Cultura entre líneas'
Por César Coca, Oscar B. Otalora e Iñaki Esteban

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